La operatoria de las sociedades offshore son empresas que no registran ninguna actividad económica o comercial real

Internacionales 03 de abril de 2016 Por
Si bien no es ilegal tener una firma en un paraíso fiscal, sirve de pantalla a sus dueños para transferir dinero, realizar operaciones financieras, abrir cuentas bancarias en el exterior y realizar operatorias sin las cargas fiscales que tienen en los países de origen.
image (1)

fonseca

Las sociedades offshore son empresas que no registran ninguna actividad económica o comercial real. Si bien no es ilegal tener una firma en un paraíso fiscal, sirve de pantalla a sus dueños para transferir dinero, realizar operaciones financieras, abrir cuentas bancarias en el exterior y realizar operatorias sin las cargas fiscales que tienen en los países de origen.

Como parte de su modus operandi Mossack Fonseca "prestó" nombres de directores, managers y accionistas, de manera de esconder a los verdaderos dueños de estas "compañías fantasma". Trabajó fuertemente para proteger el secreto de sus clientes, al mismo tiempo que intentó evitar hacer gestiones para personas políticamente expuestas (PEP), con relativo éxito.

Panamá, Islas Vírgenes Británicas, Bahamas, Islas Caimán, Nevada y Seychelles son algunos de los destinos elegidos por los argentinos para operar offshore, debido a las ventajas fiscales y al secreto bancario. Muchas veces, los argentinos involucrados consiguieron sacar dinero fuera del país y depositarlos en cuentas de Suiza, Alemania y los Estados Unidos, entre otros destinos.

Los datos filtrados (mails internos y sus documentos adjuntos) cubren desde 1977 hasta el final de 2015 y permiten sumergirse al interior del mundo offshore y observar cómo el dinero fluye de manera secreta por el sistema financiero global, muchas veces constituyendo maniobras de presunto lavado de activos o de evasión impositiva.

Transferencias de millones de dólares en épocas de cepo cambiario, ocultamiento de sociedades que debían ser declaradas ante la AFIP, apertura de cuentas bancarias en el exterior y maniobras sospechadas de lavado de dinero involucran a los argentinos que entraron en esta operatoria secreta a nivel mundial.

Para los argentinos, los documentos filtrados revelan que Uruguay fue una de las escalas más usual para realizar operaciones con Mossack Fonseca en Panamá. La firma panameña trabajó fuertemente para proteger los secretos de sus clientes y para protegerse a sí misma. En Brasil, Mossack Fonseca quedó involucrada en el reciente caso de sobornos y lavado de dinero denominado "Lava Jato".

La respuesta de Mossack Fonseca

En una respuesta por escrito a preguntas del ICIJ y sus socios, la firma dijo que "no alberga o promueve actos ilegales" y que la versión de que proveyeron estructuras societarias para esconder la identidad de los verdaderos interesados "es completamente infundada y falsa".

El co-fundador de la firma, Ramón Fonseca, dijo en una entrevista reciente en la televisión panameña que su empresa no tiene responsabilidad por lo que los clientes hacen con las compañías offshore. Lo comparó con una "fábrica de autos", cuya responsabilidad termina una vez que el vehículo es producido. Culpar a Mossack Fonseca por lo que la gente hace con sus compañías sería, dijo, como culpar a la fábrica de autos "si el auto se usa en un robo".

El mundo offshore es una amplia industria global de banqueros, abogados, contadores y otros intermediarios que trabajan coordinados para proteger los secretos financieros de sus clientes. Estos expertos en secretismo usan compañías anónimas "pantalla" o "shelf-companies", muchas veces para poder disfrazar los orígenes de dinero sucio o de evasión impositiva.

Boletín de noticias