Todo un país habla de la Bestia

Nacionales 23 de marzo de 2016 Por
Hace días que transita las calles de CABA "La Bestia", asi llaman al acorazado que traslada al Presidente de Estados Unidos Barac Obama. Algunos medios pasan horas explicando las bondades de este carro. Nosotros a modo de broma presentaremos un informe exclusivo de nuestra "Bestia".
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Asi se gestó la Bestia de Mingo

El principio de General Motors en la Argentina quizá se debe un poco a la visión astuta y comercial de los directores de la firma E. H. Watson, una concesionaria que en 1923 se dedicaba a importar desde Estados Unidos los coches producidos por aquella empresa. Se embarcaban en Nueva York encajonados y dentro de los cajones cada coche completamente armado, salvo las ruedas para reducir el volumen. En aquel entonces Watson era la casa que mas coches de General Motors vendía en nuestro país. Esa razón los impulsó a considerar la posibilidad de importar solamente las partes y armar aquí los coches, agregando el tapizado, la capota y alguna que otra cosa menor proveniente de proveedores locales.

Proyecto en mano, los directivos de Ellis Hampton Watson se vinieron desde Rosario (donde funcionaba la concesionaria) en mayo de 1923 y alquilaron al señor Travella una barraca de lanas en Garay y Huergo.


En 1929 la empresa utilizaba un antiguo Cadillac de 1903 para la promoción publicitaria en la calle

El edificio reunía las condiciones necesarias, con una superficie que ocupaba un cuarto de manzana con planta baja y un piso.

El calculo era fácil; armando un porcentaje de los autos en Buenos Aires, las ventas de Chevrolet aumentarían por la reducción del precio que permitía el ahorro en fletes. Inmediatamente se encargaron de armar una línea de montaje. 

Ni lerda ni perezosa, la omnipotente General Motors (USA) organiza en Buenos Aires la GM Export Co. que como primera medida le compró el contrato a Ellis Watson y acto seguido la nueva empresa comienza a armar, en Noviembre de 1924, automóviles Chevrolet en aquella antigua barraca de lana.

Los terrenos donde se instaló la planta de San Martín no eran ni mas ni menos que el lejano oeste. Al punto que dentro de la fabrica sembraban papas que luego de la cosecha se regalaban a los empleados en bolsitas

Por su parte el concesionario rosarino se desvinculó de Chevrolet. La maniobra de la gran empresa fue muy lógica; un negocio de tal magnitud proyectiva no podía estar en manos de una firma independiente. En abril pasó por la línea de montaje el "Primer Chevrolet armando en la Argentina", un doble phaeton equipado con ruedas de disco, cubiertas "balloon" y capota de un tono marroncito. Se lo denominó "Especial Argentino" a este modelo 1925 que se vendía a 2.085 pesos; fue utilizado como eficaz elemento promocional.

Para eso lo mandaron a realizar una gira por gran parte del país, en aquellos días, cuando los caminos no eran mas que huellones o el surco de algún arado a campo traviesa.


El primer Chevrolet armado en el país salió en un raid por diversas provincias con el fin de hacerlo conocer y demostrar su robustez

Dos semanas después la nueva empresa recibió mas de 2.000 pedidos del "Primer Chevrolet Argentino". Un poco como consecuencia de la falta de autos que había en el país. Apenas circulaban unos 180.000 en total, para una población que pasaba los diez millones y medio de habitantes. Es decir, un vehículo para cada 58.4 personas.
Ese año, 1925, las líneas de producción trabajaron a full para entregar 7.930 coches y 521 camiones, vendidos por una red de algo mas de 100 concesionarios en todo el país.


La producción de un solo día en 1927

Los primeros tres años de GMA fueron insospechadamente productivos. En 1927 se presentaron al mercado local el Oldsmobile Phaeton y luego un doble Phaeton. Poco después comienzan a producir las marcas Oakland y Pontiac.
Se veía venir que la planta a muy breve plazo iba a ser insuficiente y como primera medida tuvieron que hacer redistribuciones de áreas y ampliaciones. Compran luego, en 1927, un terreno de 30.000 metros cuadrados junto al Riachuelo y comienzan la construcción de una planta propia que para el momento introducía todas las características mas modernas de una fabrica de automóviles y camiones. Un año después se trasladan todas las instalaciones a la nueva planta de la calle Río Limay. Las nuevas líneas de montaje que se habían construido permitieron ampliar la producción y al mismo tiempo introducir nuevas marcas: Marquette, La Salle, Buick, Opel y Vauxhall, entre los coches. Y camiones Bedford, Opel, GMC y Chevrolet. La producción no superaba las 100 unidades diarias y al llegar 1930 hubo picos de produccion que llegaron a las 160 unidades diarias. ¡En el año 1930!.

Eso equivalía al 40% de la producción nacional de automóviles armados en el país.

 

 
El primer colectivo que circulo en Buenos Aires. Fue un Chevrolet en 1928

 

El detalle anecdótico mas destacado de aquel momento es la aparición en 1928 del primer colectivo, hoy una institución nacional, pero que nació como un transporte reducido de personas con un recorrido fijo. Este primer transporte de pasajeros en forma colectiva fue un Chevrolet Doble Phaeton modelo 1928 que iba desde Primera Junta hasta Floresta derecho por Rivadavia. 

Esa nueva planta y los elevados niveles de producción de "La Chevrolet", como se la denominaba comúnmente a la GM, permitió seguir adelante cuando Estados Unidos se vio envuelto en la terrible crisis del principio de la década del 30. La crisis -que mas que norteamericana fue mundial- no repercutió de manera destacada tampoco en los precios de los GM nacionales.

La empresa alentaba esperanzas de una pronta recuperación económica a corto plazo. Y la recuperación llego en 1934 al punto que pocos años después -al finalizar la década- la producción diaria se había estabilizado en 120 unidades.

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