Lifschitz se pone al frente de la renovación del socialismo santafesino

Provinciales 10 de julio de 2019 Por
Quedó consolidado como el nuevo líder del partido. Desde la Legislatura provincial comandará el bloque más grande.
image (1)

lifschitz2

El próximo 10 de diciembre, Miguel Lifschitz deberá entregarle las llaves de la Casa Gris al peronista Omar Perotti y migrar hacia la Cámara de Diputados de la provincia donde dirigirá el bloque mayoritario -28 de 50- compuesto por socialistas, radicales y partidos menores que integran el Frente Progresista.

Su primer cometido es terminar la gestión como el gobernador que más obras de servicios e infraestructura realizó y que le dio a los intendentes y jefes comunales de toda la provincia la posibilidad de mejorar sus localidades.

Desde allí, buscará impulsar la renovación generacional del partido y darle una nueva configuración a la fuerza que gobernó durante tres décadas la ciudad de Rosario y 12 años la provincia de Santa Fe.

Los resultados de las últimas elecciones, además de desplazar al socialismo de los principales lugares de poder de la provincia, dejaron expuesta las diferencias irreconciliables entre Antonio Bonfatti y Miguel Lifschitz.

Mientras que el gobernador le reprocha a Bonfatti haberle frenado la reforma constitucional en la Cámara de Diputados que podría haberlo habilitado a una reelección y evitar que ganara el peronismo, en el entorno del candidato derrotado siempre desconfiaron del pragmatismo de Lifschitz a quien le reconocen excelentes aptitudes para la gestión pero menos muñeca a la hora de cerrar acuerdos políticos.

Lifschitz ya empezó a marcar el sendero de la renovación generacional al elegir a Enrique Estévez para que encabece la lista de diputados nacionales de la fórmula Lavagna-Urtubey. El presidente del partido a nivel provincial e hijo del histórico Guillermo Estévez Boero desplazó del primer lugar a Horacio Ghirardi, el hombre de la vieja guardia propuesto por Bonfatti.

Como sea, las recriminaciones ya son cosa del pasado y el gobernador apuesta al recambio generacional para revitalizar el partido además de reforzar el Frente Progresista con los 200 intendentes y jefes comunales que permanecen en la gestión (la mayoría son del radicalismo no macrista).

Lifschitz ya empezó a marcar el sendero hacia ese objetivo eligiendo a Enrique Estévez para que encabece la lista de diputados nacionales de la fórmula Lavagna-Urtubey. El presidente del partido a nivel provincial e hijo del histórico Guillermo Estévez Boero desplazó del primer lugar a Horacio Ghirardi, el hombre de la vieja guardia propuesto por Bonfatti.

El núcleo de la renovación está integrado por jóvenes dirigentes como Joaquín "Popi" Blanco, Pablo Lamberto, Matías Figueroa y Verónica Irizar, los abanderados del "recambio generacional con vocación de militancia" como definen en la Casa Gris mientras que los detractores los llaman "el club de los hijos" por provenir de familias históricas del partido.

Mientras tanto, Lifschitz organizó varias cenas de camaradería para estrechar vínculos y reagrupar las fuerzas del Frente Progresista con los intendentes, jefes comunales, el bloque de diputados y con el de senadores. A pesar de haber perdido la provincia, destacan que el Frente sigue gobernando más de 200 localidades entre ellas, las ciudades más importantes de la provincia como Rosario, Santa Fe y Venado Tuerto mientras que el peronismo gestiona poco más de 70.

Sin embargo, el gobernador tiene un desafío de cara al 10 de diciembre que es asegurarse la presidencia de la Cámara de Diputados donde según la Constitución provincial, que distribuye las bancas a través del sistema de mayoría y el que gana se lleva 28 de las 50 renovándose íntegramente cada cuatro años, tiene que fidelizar esos votos. De perder tres legisladores pone en riesgo esa posibilidad.

"El peronismo les está caminando el bloque a Lifschitz", afirmó a LPO una fuente al tanto del ámbito legislativo. Esto significa que hay operadores trabajando con diputados electos del radicalismo como de los partidos menores para quebrar a la mayoría y lograr que se elija otra autoridad en la Cámara.

Los movimientos en Santa Fe dependerán de las elecciones nacionales. Si gana el peronismo, Lifschitz podrá mostrarse como el principal opositor en la provincia volviendo a encolumnar al radicalismo. Pero si reelige Macri, es probable que los radicales que aún siguen en el Frente Progresista abandonen en ese espacio.

Ya existe un antecedente. En el 2011, María Eugenia Bielsa fue la candidata más votada y según la tradición era quien debía presidir Diputados pero una rebelión que se gestó desde el peronismo la desplazó del sillón y la arquitecta terminó renunciando a su banca con fuertes denuncias a sus pares.

A su vez, Omar Perotti tensionó el proceso de transición advirtiendo que pedirá a la AGN una auditoría de la gestión socialista. También pondrá la lupa sobre los cargos políticos que, según denuncia, se han multiplicado innecesariamente con el Frente Progresista.

Sin embargo, los movimientos en Santa Fe dependerán de lo que ocurra en las elecciones nacionales. Si el peronismo vuelve al gobierno nacional, Lifschitz podrá posicionarse como el principal referente de la oposición en la provincia volviendo a encolumnar en su espacio al radicalismo.

Pero si Macri logra la reelección, difícilmente los sectores de la UCR que continúan en el Frente Progresista, sobre todo aquellos que tienen responsabilidad en la gestión, se mantengan firme en este tercer espacio. 

Boletín de noticias