Lifschitz: "No es inteligente dividir fuerzas entre varios candidatos a presidente"

Provinciales 17 de abril de 2019 Por
En visita a Ámbito Financiero, habló desde su rol como armador, junto a Roberto Lavagna y mandatarios del PJ, de un frente nacional para vencer a Macri. Asegura que el 16-J el socialismo retendrá la provincia.
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Periodista: Hace un año se pensaba en una fórmula presidencial estrictamente progresista. ¿Cómo explica el acercamiento a Roberto Lavagna?
Miguel Lifschitz: Hace un año atrás, cuando todo indicaba una segura reelección del Presidente (Mauricio) Macri, nosotros veníamos trabajando con Margarita (Stolbizer) en una fórmula del Frente Progresista. Pero a partir de que la agudización de la crisis económica nos vimos obligados a cambiar la brújula. Ya no servía demasiado la idea inicial, porque estamos frente a una coyuntura que necesita una propuesta integral, más abarcativa que le ofrezca una alternativa a la Argentina para volver a crecer y salir de la crisis sin caernos al abismo. Esa idea la empezamos a dialogar con algunos gobernadores peronistas como (Sergio) Uñac, (Juan) Schiaretti y (Juan Manuel) Urtubey, además de algún diálogo con (Sergio) Massa también. Y en medio de esas conversaciones, hacia fines de noviembre, me llamó Lavagna y me planteó que estaba pensando en la posibilidad de ser candidato presidencial. Nos pareció que era un nombre que cerraba en esta idea de un armado transversal de peronismo, radicalismo y socialismo; su nombre venía justo para el momento de la Argentina.

P.: ¿Esa idea de frente transversal incluye al kirchnerismo?

L.: Claramente para que sea competitivo y sea algo nuevo, con chances de ser Gobierno, tiene que ser un proyecto distinto a Cambiemos, pero también distinto al cristinismo, pero no excluyente. Pueden haber dirigentes tanto de Cambiemos como del kirchnerismo. Pero sin Cristina. Tiene que ser un proyecto alternativo.
P.: ¿Y cuándo se definirá?

L.: Depende de muchos factores. Obviamente en la cancha están todos jugando. El peronismo tiene un formato en el que ya están lanzados Urtubey y Massa, y no parecerían estar dispuestos a bajar sus candidaturas fácilmente. Por otro lado, el peso político de ese armado son los gobernadores, pero están todos en procesos internos de elecciones locales donde ninguno quiere generar ruidos posicionándose nacionalmente que le puedan alterar sus equilibrios provinciales, caso de (Gustavo) Bordet, Schiaretti y Uñac. Eso demora las definiciones.
P.: ¿Está de acuerdo con la negativa de Lavagna a participar de una interna?

L.: Comparto la idea de Lavagna, porque ir a una interna del Peronismo Federal como está planteado hoy nos deja afuera a todos los otros partidos que somos parte del armado. Quedamos como furgón de cola de un proyecto en el que no participamos. La única posibilidad que veo, con todas las dificultades, es que podamos confluir en una propuesta unificada. Es lo más razonable pensando en que vamos a enfrentar a dos candidatos que ya están muy instalados. No es inteligente dividir fuerzas entre varios candidatos. No sé si nos va a alcanzar el tiempo, pero para el país es fundamental. Es ahora, en mayo. Estiraremos la cuerda al límite.
P.: ¿Y qué lugar imagina para usted dentro de ese armado presidencial? ¿La vicepresidencia?

L.: Uno puede imaginar muchas cosas, pero ya hay varios candidatos a Presidente. Si abriéramos la lista de candidatos a vice, habría el doble.
P.: Tanto a nivel provincial como en Rosario, la oposición sostiene que el ciclo del Frente Progresista está terminado.

L.: Esto se suponía tal vez un año atrás cuando también se suponía que Cambiemos ganaba con facilidad a nivel nacional y que eso iba a arrastrar a todas las fuerzas de Cambiemos provinciales. Pero creo que el escenario cambió. Nuestras gestiones están muy bien valoradas en ambos lugares. Tenemos buenos candidatos, muy competitivos para el 16-J. No desconocemos que hay un escenario fragmentado que nos obliga a esforzarnos más, pero creemos que tenemos muy buenas chances para ganar la provincia y las ciudades de Rosario y Santa Fe.
P.: ¿Más chances que en 2015?

L.: Sí, porque Cambiemos que fue muy competitivo en 2015 con Miguel Del Sel, hoy corre atrás. La disputa va a estar más con el peronismo. Creemos que va a ser una elección muy peleada, pero tenemos todas las expectativas de ganar.
P.: Pensando en esta pelea de tres entre el Frente Progresista, el peronismo y Cambiemos ¿cree que en Santa Fe puede replicarse el fenómeno del “voto útil” como ocurrió en Neuquén o Río Negro?

L.: Es probable, en parte. El voto de Cambiemos siempre tuvo un componente de peronismo, a diferencia de otras provincias. Ese voto se va a dividir entre nosotros y el PJ.
P.: ¿Cómo definiría la relación de la provincia con Nación?

L.: Nunca ha sido particularmente buena, tampoco ha sido mala. Siempre hemos sido muy críticos, a diferencia de otros gobernadores que jugaron casi como gobernadores del PRO y a últimos momento se diferenciaron.
P.: ¿En qué estado se encuentra la negociación de la deuda con Nación?

L.: Como negociación, en punto muerto. Hubo muchas instancias de acercamiento, sobre todo con el ministro Rogelio Frigerio, pero después él y nosotros nos encontrábamos con la muralla de Alfonso Prat Gay primero, y de Nicolás Dujovne después. Por eso volvimos a la Corte, igual que San Luis. Ahora esperamos que en algún momento la Corte nos dé la razón, igual que a San Luis.
P.: La oposición centra parte de su campaña en el problema de la inseguridad en Sta. Fe...

L.: Todos los índices están dentro de la media nacional. Incluso, algunos por debajo. Todavía tenemos alto el homicidio, pero en términos de ajustes de cuentas. Pero eso también sigue bajando. La lucha contra el delito no termina nunca. Es permanente. Se pueden tener procesos de mejora y de empeoramiento, de deterioro, nunca se llega a un resultado óptimo, menos en un contexto nacional que no ayuda tampoco.
P.: Al socialismo le achacan la presunta complicidad con el narcotráfico y las mafias policiales.

L.: No hay ningún indicio de que hayan en la provincia mafias policiales organizadas, sí hay policías vinculados al delito como en todas partes. Exoneramos a más de 300 policías, se han abierto cientos de investigaciones. No hay ninguna fuerza policial ni de seguridad en la Argentina que no tenga casos de vinculación con el delito.
P.: ¿Y con el narcotráfico?

L.: No hay ningún dirigente socialista de Santa Fe ni de ningún lugar del país que aparezca vinculado, sospechado, denunciado por algún caso de narcotráfico. En los otros partidos les puedo dar una lista de dirigentes de Cambiemos y del peronismo procesados, condenados, vinculados, sospechados, incluso muchos son candidatos. La expresidente, incluso, aparece vinculada a la causa efedrina, en la que claramente quedó establecido que había habido dinero narco en la campaña presidencial.
P.: ¿Qué le parece la propuesta de José Corral, el candidato a gobernador de Cambiemos, de “canjear” parte de esa deuda por efectivos federales?

L.: Hay una regla que dice que cuando uno más se acerca al poder, más serio y más responsable es en las propuestas que hace, y cuanto más lejos se está, más ridículas son las cosas que dice. No tiene sentido, porque las fuerzas nacionales las pagamos todos con nuestros impuestos y tienen objetivos puntuales. Por otro lado, hay muy pocas fuerzas federales. Además hay una ley que promovimos que establece que todos los recursos que vuelvan en razón de este juicio sean afectados a obra pública.

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