Advierten por el peor consumo de carne de la historia argentina

Economía 07 de abril de 2019 Por
Alberto Williams es el Presidente de la Asociación de Propietarios de Carnicerías de la Capital Federal y se mostró sumamente preocupado porque "la venta de carne está en una situación tremenda".
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Se conocieron números realmente alarmantes respecto del mercado vacuno. El Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV) relevó que en 2018 el consumo de carne vacuna cerro휍혖 con una merma promedio por habitante del 1,9%, la cual se potencio휍혖 en el cierre de año, con diciembre cayendo al 13%.

Alberto Williams, Presidente de la Asociación de Propietarios de Carnicerías de la Capital Federal, declaró en FM CIELO: “Es verdad, en este momento la venta de carne es tremenda, como todo. El poder adquisitivo de la gente no alcanza, el aumento de los sueldos no es de acuerdo con la inflación y lógico, en algún momento se va a resentir”.

Además, se supo que el incremento del precio de la carne subió casi un 70% en un año, lo que indica que subió muy por encima de la inflación del año pasado. “Ese es el principal problema”, dijo Williams y siguió:

“Cuando empezó  subir el 20 de diciembre de decía que la carne no había aumentado en el 2018 lo que había aumentado la inflación y por eso lo llevaron a los costos que tienen ahora. El problema es que al costo que ahora tiene la carne, el consumidor no llega a comprar”.

En este sentido, ejemplificó: “Un kilo de milanesas cuesta 300 pesos y un kilo de asado 250 pesos”, por eso “los cortes más económicos rinden más, la picada sale en cantidad porque tiene más rinde, con un kilo por ejemplo, más papas te hacés un pastel de papas y comen 5 personas”.

Sin embargo, señaló: “La milanesa, aun siendo cara rinde mucho. Un kilo de milanesa, diez cortes. Un rinde bastante bueno, y los que comen churrasco tratan de que no sea con hueso”.

El problema es que el único sustituto de la carne, según relata Williams, fue el pollo históricamente. Y el precio “subió un disparate la semana pasada y no te rinde como la carne”. Y, por otro lado, otro inconveniente: “El cerdo es imposible de comprar también porque la mayoría es importado de Canadá. Nosotros verismo pidiendo que se les dé una mano a los productores de cerdos”.

Por último, entiende que el aumento viene de la mano del incremento en los costos del productor, “nosotros sabemos que recibimos una media res que viene con un precio, no intervenimos en nada de la iniciación de la puesta en punta del valor”, aclara y continúa: “Las carnicerías tienen un margen, el histórico del 25, 30 por ciento. Algunos pueden vender más barato, el que tiene más personal tiene que tener otro costo que el que tiene un negocio más chiquito. Hay carnicerías que reducen e margen de ganancias porque si pierden el negocio se quedan sin trabajo, y quienes tuvieron problemas con el incremento de los alquileres, por eso cerraron muchas”.

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