Comer carne, un lujo para pocos: el consumo cayó al nivel más bajo de la historia

Nacionales 05 de abril de 2019 Por
En el primer trimestre del 2019, se ubicó en 49,6 kilos por habitante por año. En 1990, se llegaron a consumir 78,23 kilos por persona al año. Números de una crisis que no tiene freno.
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El consumo de carne vacuna por habitante por año, para el primer trimestre del año, perforó la barrera de los 50 kilos y de esta manera tocó el nivel más bajo en la historia.

 

Según las estadísticas de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra), el promedio móvil alcanzó los 49,6 kilos por habitante por año en lo medido entre enero y marzo de 2019.

 

Este valor está incluso muy por debajo de los 58 kilos que se llegaron a consumir en 2002, producto de la crisis económica desatada post devaluación de la moneda.

 

Las estadísticas oficiales que se remontan a 1990 detallan que en ese año el consumo alcanzaba el récord de 78,23 kilos, así es que en los últimos 29 años los argentinos perdieron en el camino algo así como un kilo de carne vacuna al año o 29 kilos en total.

 

Las últimas estadísticas del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) dan cuenta de que en marzo pasado el precio de la carne vacuna aumentó en promedio el 6,4% respecto de febrero, pero en el comparativo interanual (marzo de 2018) la suba llega hasta 71,2%.

 

Por su menor precio y para compensar la baja de la carne vacuna, la gente elige comprar pollo, producto que se encuentra en sus niveles más altos en la historia, ubicándose entre los 45 y 50 kilos por habitante por año y a la par el cerdo sigue ganando terreno con alrededor de 16 kilos.

 

Para ejemplificar esta situación es posible acudir a los números oficiales: según el último relevamiento se podían comprar 2,64 kilos de pollo fresco entero con el valor de un kilogramo de asado.

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