Marchas, la principal preocupación del G20 para esta semana

Política 26 de noviembre de 2018 Por
El operativo de seguridad elevó la señal de alarma con las manifestaciones sociales.
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(ANSA) - La "Semana de Acción contra el G20 y el FMI", impulsada por la "Confluencia Fuera G20 FMI", es una de las preocupaciones del operativo de seguridad de cara a la cumbre de jefes de Estado que se realizará en Buenos Aires, el 30 de noviembre y el 1º de diciembre.

La agrupación, que realizará manifestaciones, foros, mesas redondas y conferencias, reúne a distintas organizaciones, como la Asamblea Fuera G20 FMI, Diálogo 2000, Asociación por la Tasación de las Transacciones Financieras y por la Acción Ciudadana (ATTAC).

También la integran Argentina Mejor Sin TLC; Foro Feminista contra el G20; Multisectorial Antiextravista; la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (CORREPI) y la Central de Trabajadores Argentina (CTA-Autónoma). Además, "Confluencia" hizo un llamamiento mundial para que arriben manifestantes anti-G20.

El jueves 29, en la Plaza Congreso se instalarán carpas y tendrá lugar la "Cumbre de los pueblos". Mesas redondas, asambleas y conferencias colmarán una nutrida agenda que iniciará a las 10 y cerrará a las 20 con la Fiesta de los Pueblos y bandas musicales.

En la agenda de actividades publicada en noalg20.org se convoca a una marcha masiva para el viernes 30, a las 15, en un lugar "a confirmar", dato que pone nervioso al gobierno. En total, las autoridades tienen en carpeta que se realizarán 33 manifestaciones y eventos culturales anti-cumbre por parte de organizaciones sociales y globales. El temor es que a esos colectivos pacíficos puedan sumarse grupos violentos que provoquen disturbios. Especialmente, tras distintos incidentes que tuvieron lugar la semana pasada en Buenos Aires e incluyeron intentos de ataques explosivos en el cementerio de la Recoleta; amenazas de bombas en distintos puntos de la ciudad y la detención de dos hermanos, los argentinos Kevin Gamal Abraham Salomon y Axel Ezequiel Abraham Salomón, por supuestos vínculos con el grupo terrorista Hezbollah.

Hace unos días también fue evacuado el aeropuerto Jorge Newbery por la presencia de un objeto sospechoso que finalmente resultó ser sólo un inofensivo juego de sábanas. Algo similar ocurrió en el ingreso de un centro comercial del barrio de Palermo, donde expertos hicieron detonar una cartera que había sido olvidada en el lugar y contenía un pollo.

Imponderables del oficio cuando se toman medidas preventivas, tal como lo admitió la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich: "Suele suceder que estos días más gente llama para hacer amenazas". Más allá de la atención que el Ministerio de Seguridad dice tener concentrada en grupos anarquistas, otra preocupación son los "barrabravas" del fútbol que, estiman, podrían estar disponibles para cometer disturbios, explicaron a distintos medios de prensa funcionarios de Seguridad. Tal vez por eso no resultó extraño que entre el 15 y el 17 de noviembre fueran detenidos al menos cinco "barras" por distintos delitos, pertenecientes a los clubes Excursionistas, Ituzaingó y Laferrere.

Según dijeron los investigadores al diario La Nación, "estos sospechosos vendían al mejor postor su capacidad de daño aprendida en las tribunas del fútbol del ascenso", que esta semana tuvo su correlato en el estadio de All Boys.

Barrabravas de ese equipo de la segunda categoría hicieron retroceder a la policía al término de un partido que All Boys perdió con Atlanta (considerado como un clásico por la cercanía entre ambos clubes), tras el cual estalló la violencia.

El escenario fue clausurado pese a que los incidentes ocurrieron en las adyacencias del mismo, como recordaron sus máximos dirigentes del club al atribuirle la responsabilidad a las autoridades de seguridad de esta ciudad. "Si la policía corrió con 40 hinchas de All Boys, imagínate ante una amenaza terrorista", rezaba un "meme" publicado por usuarios de las redes sociales tomándole el pelo a las autoridades nacionales. Ni que hablar de los hechos de violencia que obligaron este sábado a suspender la revancha de la histórica definición de la Copa Libertadores entre River Plate y Boca Jrs, cuyo autobús fue atacado cuando arribó al estadio Monumental.

Los desmanes se trasladaron a las calles aledañas, donde los fanáticos de River, únicos habilitados para concurrir, chocaron con la policía, que reprimió con gases lacrimógenos y balas de goma a los revoltosos apoyada por efectivos de la prefectura.

Un perfil de violencia que preocupa por demás a los organizadores del operativo de seguridad del G20. Y que intentarán controlar antes del arribo de los presidentes de los distintos países que participarán en el encuentro.

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