Tocarle el bolsillo a las cerealeras: la grieta que agitó la Legislatura

Provinciales 28 de octubre de 2018 Por
La iniciativa de gravar la renta de las cerealeras expuso las formas de interpretar la teoría económica y su aplicación en Santa Fe. Algunos defendieron la distribución colectiva, otros se aferraron al liberalismo sin concesiones
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La eliminación del fondo sojero y del subsidio nacional al transporte generó una necesidad imperiosa de generar recursos para compensar esos recortes. Desde la Cámara de Diputados de Santa Fe se avanzó en gravar los ingresos de las cerealeras, que hasta ahora pagaban una cifra insignificante, y aumentar el impuesto inmobiliario a los bancos. Más allá de las implicancias de la iniciativa, el debate dejó en evidencia una discusión atravesada por lo ideológico y le sacó el polvo a la famosa teoría de la distribución de la riqueza. 

 

 
 

El socialismo, justicialismo y la izquierda votaron a favor de la media sanción. Cambiemos votó en contra y el radicalismo se abstuvo argumentando que debe debatirse en el marco del Presupuesto. Las exposiciones -convertidas en declaraciones de principios- agrietaron el recinto.

 

“No es un día memorable, será memorable el día que desde la política veamos nosotros de dónde podemos ahorrar y no pescar de los que todos los días se levantan a laburar y generar riqueza para la provincia”, agregó.

Según Angelini de esta manera “las empresas que quieran crecer dirán que no les conviene porque si no se convertirán en los malos de la provincia. Para finalizar insistió que al sector agroexportador se los señala pero que “cuando se necesitan recursos son los primeros que vamos a buscar”.

En el extremo opuesto se posicionó el diputado del Frente Social y Popular, Carlos Del Frade, quien manifestó estar “muy contento”. “Es absoluta justicia cobrarles a los que más tienen. Estamos felices de que alguna vez la política se reivindique como una herramienta para los que más tienen, cobrándole los impuestos necesarios a los que obscenamente concentran y extranjerizan riquezas a partir de lo que todo le da Santa Fe”.

Además consideró “mínimo” lo que van a tributar en relación a lo que han facturado el último año, unos 388 mil millones de pesos entre 20 empresas.

 

En rigor, se expusieron dos escuelas económicas bien marcadas: aquellos que creen que los que más tienen deben aportar en favor del resto de la sociedad, y los que no encuentran lógica a este razonamiento. Una cuestión de ganancias: intocables para algunos diputados, 'redistribuibles' para otros.

 

 

Las vaquitas son de ellos

 

 

En esta última postura se sumó el diputado del PRO, Federico Angelini. “Los malos acá parecen que son las grandes empresas que son las que generan empleo santafesino, directa e indirectamente. No entiendo esa manera de ver, de afectar a aquellos que generan laburo y emplean a coprovincianos, y sean los malos simplemente porque les va bien”, sostuvo

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