Alarma en el Conurbano por una invasión de ardillas: pueden contagiar la leptospirosis

Nacionales 06 de agosto de 2018 Por
Los ejemplares fueron introducidos en Luján, pero salieron del cautiverio. Fueron vistas en Berazategui y en Moreno.
ardillas

Los vecinos del Conurbano están en alerta por la aparición de un tipo de ardilla originaria del sudeste asiático, que en los últimos meses comenzó a invadir plantaciones y cables. Además, puede transmitir leptospirosis.


Se trata de la ardilla de vientre rojo (Callosciurus erythraeus), una especie que fue introducida hace 50 años en el partido de Luján, tras lo cual logró establecerse, amenazando la biodiversidad, la salud, la producción y los servicios. No tiene predadores naturales y ataca tanto a cultivos como a aves autóctonas.

Las ardillas fueron vistas en Berazategui y Moreno. Al cabo de un tiempo, salieron del cautiverio y rápidamente se reprodujeron y multiplicaron, por lo que en la actualidad también se pueden observar ejemplares en Escobar, Arrecifes, 25 de Mayo, Capitán Sarmiento, Salto, San Miguel, Daireaux, San Antonio de Areco y Lobos.

El Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS) ya se recibió quejas de productores frutihortícolas, usuarios de telefonía y televisión por cable y profesionales de la salud. Frente a esto, el Estado lanzó una campaña de comunicación a la que ahora se sumó la Provincia de Buenos Aires. "El mensaje principal para los vecinos es que no las trasladen, no las alimenten, ya que no es una mascota y puede trasmitir parásitos y enfermedades graves como la leptospirosis", advirtió la directora de Recursos Naturales del OPDS, Adriana Ricci.

Según estudios del Grupo de Ecología de Mamíferos Introducidos (EMI) de la Universidad Nacional de Luján, la población de esta ardilla supera los 100 mil individuos e invaden 2.186 kilómetros cuadrados, un área que equivale a diez veces la Ciudad de Buenos Aires. También se detectó en parques de la Ciudad de Buenos Aires y en las provincias de Córdoba y Santa Fe.

"Es un roedor, necesita usar sus dientes y uno de los problemas que genera es el daño continuo a los cables de comunicaciones, así como destrucción de corteza de árboles y plantaciones frutales", agregó Ricci. Con respecto a los daños, se informó que, al igual que otros roedores silvestres, pueden transmitir a las personas parásitos y enfermedades tan graves como la leptospirosis.

La estrecha cercanía de esta ardilla con el hombre y sus animales domésticos provocó la necesidad de generar conciencia. Las autoridades precisaron que la dieta de la especie está basada principalmente en semillas y frutos, muchos de los cuales son producidos para consumo humano, como cítricos, nueces, duraznos, higos, kiwis, manzanas y peras.

Además, descortezan árboles favoreciendo que el tronco o las ramas se sequen, se infecten de hongos o disminuyan la calidad de la madera destinada a la producción forestal. En cuanto al impacto económico, se destacan también la rotura de sistemas de riego y cableado, ya que los roedores atacan mangueras, cables de electricidad, televisión y telefonía y transformadores eléctricos.

Dónde llamar
Si ves una ardilla libre o en cautiverio, avisá en tu municipio. O llamá al 0800-222-1362 (OPDS), 0221-429-5206 o 429-5236. También podés escribir a flora y [email protected]

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