El plan de lucha de la CGT está atado a lo que ocurra con la ley que frena el tarifazo. Un paro que depende del veto presidencial

Política 31 de mayo de 2018 Por
La posible anulación de la norma permitirá que se diluyan las diferencias internas en la cúpula sindical. Ayer, el triunvirato se reunió con la conducción de la Pastoral Social.
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El probable veto presidencial al proyecto que declara frenar la suba de las tarifas actuará como un diluyente circunstancial de las diferencias internas en la CGT para que el meneado paro nacional se termine por convocar. Se especula que será antes de que comience el Mundial de fútbol y lo definirán durante la próxima semana. En el mientras tanto, la cúpula de la central obrera se reunió ayer con los obispos de la Comisión Episcopal de la Pastoral Social para hablar de la crisis económica y social que vive el país y para hoy tienen pensado encontrarse con un grupo de senadores del interbloque que conduce Miguel Angel Pichetto.

Los sectores que promueven la medida de fuerza entienden que el veto presidencial dejará sin argumentos a los más dialoguistas, gordos e independientes, y la definición de la fecha del paro será menos complicado. Eso deberá hacerlo el consejo directivo y se prevé que se reunirá la próxima semana pero en el marco de lo que puede considerarse como una espera activa, los gremialistas se reunieron ayer con el titular de la Pastoral Social, monseñor Jorge Lugones. Oficialmente la CGT informó que hablaron “sobre el presente que atraviesa el pueblo trabajador y unificar posturas para el trabajo conjunto”. Pero trascendió que también conversaron sobre la posible convocatoria a un paro nacional en caso de que se vete el proyecto de freno a las tarifas. El sacerdote fue recibido por el triunvirato en pleno, Carlos Acuña, Héctor Daer y Juan Carlos Schmid, y los integrantes del consejo directivo Andrés Rodríguez (UPCN), Argentino Geneyro (UTHGRA), Luis Cejas (Viajantes), Roberto Coria (Guincheros) y Ramón Reyes (Petroleros), entre otros. El vocero del encuentro fue Schmid quien anunció que la CGT asistirá a las reuniones por el “gran acuerdo nacional” que convocó el presidente Mauricio Macri luego de la corrida cambiaria. Por si acaso, Schmid aclaró que “nosotros siempre vamos a estar predispuestos al diálogo, y de ser citados, acudiremos sin expectativas, puesto que los intentos anteriores solo han logrado la continuidad de los despidos y la intransigencia, como sucedió con la Reforma Previsional”.

En tanto que hoy y a partir de las 16 está previsto que la cúpula cegetista reciba en la sede de la central obrera a un grupo de senadores que forman parte del interbloque Argentina Federal que conduce Pichetto. Si bien ya hubo un encuentro con el senador por Río Negro durante la semana pasada, el de ahora será más formal y estará el consejo directivo en pleno. La intención con los legisladores es coordinar el rechazo a los artículos de la reforma laboral que destrozan el cálculo de las indemnizaciones pero también charlarán sobre el paro general. Algunos sindicalistas especulan que para la hora del encuentro es muy probable que el presidente Macri haya vetado la ley que anoche los senadores de la oposición se aprestaban a sancionar y que declara la emergencia tarifaria en los servicios públicos.

El viernes, en tanto, un sector de la conducción de la CGT acompañará el fin del Marcha Federal por Pan y Trabajo que realizan la Corriente Clasista y Combativa, Barrios de Pie y Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP). El acto de cierre está previsto frente al Congreso pero puede haber un cambio. Ayer, el diputado Leonardo Grosso del Movimiento Evita aseguró que si se concreta el veto presidencial el acto se trasladará a Plaza de Mayo.

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