Racing venció 1-0 a Patronato y se metió en la pelea del torneo

Deportes 14 de septiembre de 2022 Por Redonline Medios
Gabriel Hauche, a los 20 minutos del segundo tiempo, abrió el marcador en el Cilindro: el equipo de Fernando Gago quedó a tres del líder, Atlético Tucumán.




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Disipó las dudas. Con un poquito más que Patronato. No le sobró mucho. Pero Racing necesitaba volver a ganar para volver a creer en sí mismo. Costó demasiado. Tuvo que intervenir Gabriel Arias como un ángel celestial, pero también la Academia contó con el juego sagrado de Emiliano Vecchio.

En medio de una semana de borratinas, de caos deportivo, el equipo de Gago metió un triunfo que lo vuelve a meter en carrera en la Liga Profesional, tuvo momentos de buen juego y padeció la falta de puntería. Pero, de ahora en más, deberá demostrar que puede dar pelea.

En medio de un contexto enrarecido por un Racing que no logra encontrar una identidad definida (lo que hizo en el torneo pasado ya venció, está más que claro) lo bueno que tuvo el equipo de Fernando Gago, al menos en los primeros 20 minutos, es que recobró ese espíritu para presionar alto, para mover la pelota con criterio, para imponer las condiciones de juego.

Y no es poco para un entrenador que debió improvisar jugadores y dibujo táctico por lesiones, suspensiones y malas decisiones profesionales (Cardona y Lolo Miranda no dieron el peso en la balanza además de otros motivos que los clubes llaman “extra futbolísticos”).

Un nuevo dibujo...
La Academia salió con una línea de tres, con Sigali de último, Galván por derecha e Insúa por izquierda, un mediocampo con cuatro volantes con características totalmente distintas: Mura y Mena por afuera -los famosos laterales-volantes que en el retroceso armaron una línea de cinco-, el precoz Maico Quiroz al lado de Vecchio, el master Yoda que le mostró en un par de jugadas qué lindo y fácil es tratar al balón cuando se levanta la cabeza.

Si embargo, nuevamente los hinchas tuvieron que vivir una experiencia con la que ya debe generarles esas pesadillas que te sacan de la cama a la 5 am: llegar y no convertir. Lo tuvo Hauche dos veces, Romero falló en tres clarísimas, no pudo ni hasta Vecchio con un remate a colocar... Nobleza obliga, mucho tuvo que ver el arquero Facundo Altamirano, que sacó todo.

En esa búsqueda que tuvo Racing de tratar de presionar siempre alto, se puso un poco nervioso al ver que la pelota no entraba, perdió orden y, claro, dejó espacios. No fue casual que en el PT generara ocho situaciones de peligro y que, vaya paradoja, haya tenido a Gabriel Arias como héroe, que tapó dos pelotas tremendas en ese lapso de confusión y mal retroceso...

Esa tendencia se mantuvo en el inicio del complemento, porque Racing continuó mareado. Arias, y sólo Arias, sostuvo ese temblor... Hasta que apareció la magia de Vecchio, que armó una pared con Hauche, que metió un amago para tocar con Copetti, que se la dejó servida al Demonio para el 1-0: sí, después de mucho tiempo, la Acadé volvió a pincelar un gol colectivo de alto vuelo colectivo.

Desde ahí, las urgencias entraron a jugar y el local se perdió. Patronato, con prolijidad, empujó, lo buscó, intentó dar el golpe. La línea de tres improvisada en Racing, tuvo desacoples. Y muchos. Pero Arias bajó la persiana, Vecchio metió magia y esta historia está abierta.

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