Bullrich, Dietrich, Triaca y Garavano también estuvieron en la reunión previa. Exclusivo: revelaciones de la Gestapo

Judiciales 06 de marzo de 2022 Por Red Online
Las pruebas de la persecución macrista.




espionaje

“Desde ahora, el que queda a cargo de coordinar esto es Gustavo (Arribas)”. La orden de Mauricio Macri sobre la persecución de Juan Pablo Pata Medina y la UOCRA de La Plata, fue pronunciada el 4 de mayo de 2017 a las 10 de la mañana. Hasta ahora se creía que en ese encuentro sólo estuvieron Arribas y Marcelo Villegas, el ministro de Trabajo de María Eugenia Vidal. Pero un participante de aquella reunión le reveló a Página/12 que estuvieron varios más: la ministra de Seguridad Patricia Bullrich, el ministro de Transporte Guillermo Dietrich, el de Trabajo Jorge Triaca y el de Justicia Germán Garavano. Es decir que  cuarenta días antes de la reunión en la que se añoró una Gestapo -15 de junio de 2017- y casi dos meses antes del inicio de la causa judicial con un anónimo -31 de julio de 2017- Macri puso ilegalmente en manos de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) una ofensiva también ilegal contra el sindicalismo opositor. Esto explica por qué la convocatoria al encuentro en la sede del Banco Provincia fue hecha por los altos cargos de la AFI y por qué la AFI filmó el encuentro. La misma fuente asegura que el video se lo exhibió Arribas a Macri en la Quinta de Olivos el viernes 16 o el viernes 23 de junio de 2017. Todo será volcado en este mismo mes en la causa judicial.

La cumbre del 4 de mayo de 2017 en Casa Rosada ya figura en la causa judicial que tramita en el juzgado federal de La Plata, a cargo de Ernesto Kreplak. Lo que no se conocía del todo es el contenido y los participantes. Bullrich, Dietrich, Triacca y Garavano fueron convocados porque la agrupación de Medina entorpecía las obras de electrificación del Ferrocarril Roca y la construcción de rutas en las cercanías. Pero en lugar de hacer las denuncias como correspondía, Macri resolvió convertir la cuestión en una operación de inteligencia interior, por lo tanto ilegal, sin orden de ningún juez. El expresidente no puso el tema en manos de juristas para hacer los planteos correspondientes, sino que delegó todo en el espionaje.

Espías
Como consignó la periodista Luciana Bertoia en Página/12, las operaciones empezaron de inmediato. Ya el 9 de mayo, o sea cinco días después de la cumbre de Casa Rosada, el agente Leandro Araque encabezó una operación para fotografiar la quinta y los vehículos de Medina. En las imágenes apareció una camioneta Toyota Hilux a nombre de la empresa Abril Catering, que luego fue utilizada en el anónimo con el que un mes y medio más tarde se inició la causa. La declaración de Araque derrumba nuevamente el escandaloso encuadre de que ese grupo de espías eran monotributistas.

El abogado Mariano Cúneo Libarona, que defiende a los dueños de Abril, enumeró la increíble cantidad de ingresos ilegales al sistema Nosis para obtener informes de Medina y todo su entorno: en total, 17 ingresos sólo en mayo. ¿Desde qué cuenta se pidieron los informes? Del usuario del Ministerio de Seguridad de la Nación, conducido por Bullrich. En este caso, los registros fueron pedidos por Alan Ruíz, que estuvo con Bullrich y pasó a la AFI. Ruíz es el que le daba instrucciones al grupo de espías Super Mario Bros, en el que revistaba Araque, transferido desde la Policía de la Ciudad.

Reunión
La coordinación de todas las operaciones quedó en manos de la AFI. Y eso es lo que se verifica en la reunión del Banco Provincia, aquella en la que se exhibió nostalgia por una Gestapo.

* La convocatoria la hizo la AFI, pero a través del gobierno bonaerense. Así se reservó el salón.

* Los ministros que estuvieron allí no sabían de entrada en qué consistía. Marcelo Villegas, el ministro de Trabajo, sí citó a los empresarios de la construcción, pero todo indica que él mismo fue citado por orden de la gobernación y por pedido de la AFI.

* Esto explica, como anticipó en su momento Página/12, que el día anterior la AFI haya instalado las cámaras y los micrófonos, mientras que el viernes 16 concurrieron dos personas de la central de espías a desmontar todo en el salón del Banco Provincia.

* No hay dudas que la voz cantante la llevaron los tres altos cargos de la AFI, en especial Sebastián De Stéfano, director de Jurídicos, pero también el jefe de operaciones Dalmau Pereyra y el jefe de Gabinete, Darío Biorci.

* Es evidente que Villegas se entusiasmó y acompañó las operaciones con máxima pasión. También está claro que no se filmó por orden de él porque es el que aparece diciendo las mayores barbaridades.

Anónimo
Con los materiales y fotos que juntaron los espías del grupo autodenominado Super Mario Bros, más lo que sumaron del Nosis y lo que aparece en Internet, la AFI armó un anónimo que tenía tres objetivos:

* Iniciar el expediente.

* Dirigirlo hacia el juez Luis Armella, de Quilmes, que manifiestamente no tenía jurisdicción porque todos los protagonistas actuaban en La Plata. Hasta la fiscal, Silvia Cavallo, dictaminó que Armella era incompetente, pero como se dijo en la reunión de la Gestapo “hemos chequeado con la Procuración, fiscalía, con el juez, que eso va a funcionar. Fue el primer paso unas cuantas semanas atrás”.

* Acusar a Medina de lavado de dinero, con lo cual se garantizaban la intervención de la justicia federal, es decir de Armella.

Lo curioso es que la AFI se cuidó poco. El anónimo fue entregado en mesa de entradas del juzgado de Quilmes y se lo recibió sin problemas el propio secretario del magistrado. Para colmo, es parecido -idéntico- a otro que se presentó en la Unidad de Información Financiera (UIF), contra el representante de jugadores de fútbol, Uriel Pérez, justito el mismo negocio al que se dedica Arribas. Pérez había tenido un fuerte choque con el hijo de Arribas que seguía en el negocio del fútbol. El anónimo llegó por correo, pero no está ni doblado.

El espaciado, la letra, la tinta, la redacción, todo es demasiado parecido. Incluso con otro anónimo originado en la AFI, el que presentó en su momento el fiscal Carlos Stornelli para poner en marcha la llamada "operación Puf Puf", que tuvo el objetivo -frustrado- de voltear la causa contra Marcelo D’Alessio y el propio Stornelli en Dolores. El estilo parece ser siempre el mismo: anónimo, juez adicto, persecución a opositores, prisiones preventivas, embargos, luego escuchas en la cárcel y así sucesivamente.

Protagonistas
La instrucción de Macri se cumplió y Arribas tuvo “la coordinación” y el manejo del caso Medina, casi tres meses antes del inicio de la causa judicial. La AFI fue el eje de convocatoria, gestionó el salón, armó las cámaras y micrófonos, registró la reunión de la Gestapo desde los cuatro ángulos, desarmó al día siguiente y, según las versiones, le exhibió ese video al Presidente, en Olivos.

Desde el día siguiente, los hombres de Arribas juntaron los materiales para hacer el anónimo y tenían todo arreglado con el juez Armella para que tome el expediente, aunque el caso no tenía la menor relación con Quilmes, su jurisdicción.

Pero tan claro estuvo el liderazgo de Macri en todas las operaciones que el 18 de octubre, pocos días después de detener a numerosas personas y embargarlas, el juez Armella pidió hablar personalmente con el entonces Presidente. Así quedó registrado en el celular de Darío Nieto, el secretario del Presidente: la nota dice, textualmente, “(dice) Villegas, (que el) juez de Quilmes quiere hablar con MM en privado”.

Lo de Medina es sólo un ejemplo de lo que se repitió en todos los órdenes. Lo que sucede es que en el caso de la Uocra de La Plata está el video como evidencia demoledora. Pero así ocurrió con los Moyano, con Roberto Baradell, con los titulares del Grupo Indalo, con los presos por el Memorándum de Entendimiento con Irán y un largo listado de opositores al macrismo.

 La orden: Macri en persona. La preparación sin orden judicial: la AFI y los ministros. La ejecución: los jueces y fiscales previamente arreglados, con el respaldo de los medios alineados con Cambiemos.

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