A días del lapidario informe de la ONU sobre el calentamiento global, Argentina enfrenta las consecuencias de la peor sequía en 100 años

Nacionales 12 de agosto de 2021 Por Red Online
Expertos anticipan que la falta de agua podría dar un respiro en los próximos meses pero el próximo año la tendencia volverá a ser negativa.




Rio-Parana

Argentina atraviesa la peor sequía del último siglo que ha producido la bajante histórica el Río Paraná, principal ruta comercial pluvial del país y parte del cono sur. La falta de agua causó una fuerte reducción de las exportaciones agrícolas y aumentó los costos logísticos por lo que impactó de lleno en la economía de los productores y las arcas estatales. A este complejo escenario se le sumó una nueva predicción negativa: la sequía continuaría el próximo año.

Las exportaciones agrícolas son la principal fuente de divisas y necesarias para reforzar las reservas del Banco Central, mermadas por una recesión de tres años de duración. Si bien el sur de Brasil, donde nace el río, lleva tres años de sequía el impacto en Argentina se sintió este año impulsado por la escasez de precipitaciones en el centro del país donde se establece el puerto de Rosario donde se cargan cerca del 80% de la materia prima para vender al exterior. 

Lo que significa un duro golpe para la economía nacional en un tiempo donde llevará años recuperarse del impacto de la pandemia, podría extenderse al menos hasta el 2022 según anticipan expertos. Según explicó Isaac Hankes, analista meteorológico de Refinitiv, negocio financiero y de riesgos de Thomson Reuters, sostuvo que la tendencia a la desecación se mantiene constante desde hace tres años y, si bien mejoraría en el verano, el próximo año se repetiría el ciclo. 

“La situación seguirá siendo crítica hasta octubre, mejorando a finales del cuarto trimestre y en el primer trimestre. Pero a partir de abril, cuando comience la cosecha de soja y maíz en Argentina, y se espere la mayor cantidad de buques de carga, el río en Rosario volverá a un escenario similar al de 2021”, explicó el experto y precisó que en los últimos 12 meses la principal ruta comercial pluvial recibió solo entre el 50% y el 75% de las precipitaciones normales.

En este sentido, explicó que para paliar el impacto y recuperar los niveles de agua normales “necesitaríamos algo así como el 130% de las precipitaciones normales de aquí a febrero”. “Todo lo que sea menos del 100% sería una mala noticia para la cuenca del río, y de aquí a febrero esperamos un 80% de las precipitaciones normales», aportó y señaló que el alivio mayor podría llegar entre octubre y noviembre. 

Los registros del puerto de Rosario señalan que los barcos cargan entre un 18% y un 25% menos de lo normal debido a la poca profundidad del agua, al tiempo que los costes logísticos aumentan porque los productores tienen que trasladarse del centro y norte del país a los puertos atlánticos de Bahía Blanca y Necochea, en el sur de la provincia de Buenos Aires.

El Intransigente-

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