Las bases de inteligencia en Buenos Aires y un espionaje a Vidal que no se pudo comprobar

Policiales 08 de febrero de 2020 Por
El exjefe de Asuntos Internos aseguró que no pudieron "cerciorar" que hayan espiado a la exgobernadora y brindó detalles sobre el pacto de la AFI con la policía bonaerense.
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Con el escándalo del D’Alessiogate trascendió que la exgobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, habría sido parte de la lista de víctimas de la red de espionaje ilegal. Fue tras enterarse que su nombre estaba entre las carpetas del falso abogado, pese a que desde la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) desmintieron estas sospechas. Ahora se conoció el testimonio del exjefe de Asuntos Internos de la policía bonaerense que inició sumarios al interior de la fuerza y no pudo cerciorar que esto haya ocurrido. Sin embargo, reveló la conocida existencia de bases de inteligencia en la provincia y dio los nombres de algunos de los agentes encargados de operarlas.

Guillermo Cristian Berra, ex auditor General de Asuntos Internos, del Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, declaró ante el juzgado federal de Dolores el 8 de octubre del año pasado y aseguró, según pudo saber El Destape, que se iniciaron sumarios por publicaciones mediáticas que aseguraban que Cristian Ritondo, de Seguridad, la gobernadora y la diputada nacional Elisa Carrió habían sido víctimas de espionaje ilegal: “No pudimos cerciorar nada”, pese a los temores de Vidal que generaron tensiones con el gobierno de Mauricio Macri.

Así, parece haberse corrido la pantalla puesta frente al D’Alesssiogate para mostrar como víctimas también a funcionarios macristas. Sin embargo, la investigación llevó a abordar la problemática de efectivos de la bonaerense contratados por la ex SIDE para realizar tareas de inteligencia en la provincia, con la apertura de bases acordadas entre Seguridad provincial y la propia Casa Rosada.

Si bien la investigación de espionaje ilegal arrojó que los cambiemitas no fueron víctimas de la banda de Marcelo D’Alessio, sí encontraron cosas interesantes que refuerzan la premisa de estas bases de inteligencia, pero con mayores precisiones. Berra aseguró que se presentaron a declarar los oficiales Melito, Carreira, García y Fiorentino quienes “coinciden en que fueron contratados por la AFI, en que han trabajado de mediados de 2016 hacia fines de 2017, que trabajaron bases del conurbano”. Alguno de ellos, no recordaba si Carreira o Melito, “se llegó a entrevistar hasta con (Silvia) Majdalani y ha tenido alguna entrevista con (Gustavo) Arribas”, ex número uno y dos de la AFI macrista.

Según Berra, el coordinador de esas bases es el exjefe de la bonaerense, Daniel Salcedo. Tanto éste como los otros efectivos que declararon dependían de Pablo Pinamonti, “que era un poco el referente que había en la AFI con ellos”. De la investigación que lleva adelante el juez Alejo Ramos Padilla se desprenden varias menciones a su figura. La declaración indagatoria del espía Rolando Barreiro, el 30 de marzo, sostiene: “En distintas charlas con D’Alessio, o encuentros, él siempre me nombraba que trabajaba con (Ricardo) Bogoliuk y (Aníbal) Degastaldi, que el nexo -digamos- o figura de autoridad de ellos era Pablo Pinamonti”. Y agregó: “Esa persona era la que reportaba a lo más alto de la AFI”.

Con los sumarios, certificaron “que las bases existen, ellos mismos dicen cuáles son, dónde trabajan, un poco como cuentan someramente cómo es la estructura de la cual ellos dependen y cómo se manejan” pero, por el secreto, no tuvieron “acceso a ni una a ninguna cuestión relacionada no sólo con el espionaje sino con la actividad que ellos hayan realizado”. Las bases están en La Matanza, Ezeiza – donde estaba Bogoliuk -, Quilmes, La Plata, y Mar del Plata.

Según la testimonial, a la que accedió El Destape, los oficiales bonaerenses “trabajaban como personal contratado por la AFI, en tareas que le asignaba la AFI. Hasta ahí llega donde ellos declaran” ya que, por el secreto que deben guardar, no se pudo avanzar al fondo de la cuestión. Sin embargo, “tampoco surgiría ningún tipo de espionaje, no? por lo menos por lo que dicen las notas (periodísticas). De lo que dicen las notas, que es por lo cual yo inicio los sumarios, hasta este momento, que es una etapa bastante, si se quiere, incipiente en los sumarios, por lo que pudimos recolectar en las testimoniales, ninguno infirió ningún tema fuera de lo común”. Por lo que el espionaje a funcionarios M quedó fuera del eje.

Los sumarios debieron iniciarse por la aparición de Degastaldi y Bogoliuk en la causa de Dolores el 25 de febrero. El segundo se abrió por una supuesta conspiración contra Vidal el 28 de marzo, aunque no se pudo comprobar.
 

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