Estados Unidos mató al jefe militar de Irán y llevó la tensión al límite

Internacionales 03 de enero de 2020 Por Red Online
El ataque, ordenado por Trump, fue considerado un acto de guerra por Teherán que prometió "venganza". Qasem Soleimani era el hombre clave de Irán en Medio Oriente.
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Estados Unidos e Irán quedaron al borde de la guerra. Donald Trump ordenó el jueves por la noche un ataque en el aeropuerto de Bagdad que mató al poderoso jefe militar iraní Qasem Soleimani, en lo que fue considerado un acto de guerra por Teherán que prometió venganza.

El ataque con aviones no tripulados es el punto máximo de una escalada que se incrementó bruscamente esta semana con el asalto de grupos proiraníes a la embajada estadounidense en Irak, el escenario de las tensiones entre EEUU y Teherán. Trump había ordenado antes bombardeos contra la coalición paramilitar chiíta Multitud Popular, ligada a Irán, en el que murieron 25 personas.

Soleimani era el comandante de la Fuerza Quds de los poderosos Guardianes de la Revolución de Irán. Cercano al ayatollah Alí Jameneí, era considerado el segundo hombre más poderoso del país y estaba a cargo de las operaciones iraníes en Medio Oriente. Soleimani era el nexo con grupos como Multitud Popular, Hezbollah, Hamas y grupos de Siria. Su muerte pone en alerta a toda la región.

En el bombardeo, EEUU también mató al número dos de la milicia Multitud Popular, Abu Mahdi al Muhandis. Ese grupo (también conocido como Hashd Al Shaabi), que reúne a diferentes milicias iraquíes como Kataeb Hezbollah y fue clave en el combate contra el Ejército Islámico, integra la estructura del gobierno iraquí. 

El Pentágono informó esta madrugada que el ataque fue ordenado por Trump porque "Soleimani estaba desarrollando activamente planes para atacar a los diplomáticos y miembros del servicio estadounidense en Irak y en toda la región". En un comunicado, en el que atribuyó a Soleimani y la Fuerza Quds "la muerte de cientos de estadounidenses", el Pentágono indicó que el bombardeo tuvo "como objetivo disuadir futuros planes de ataques iraníes". Le adjudicó, además, el asalto a la sede diplomática.

Trump no hizo comentarios, aunque publicó en su cuenta de Twitter una imagen de la bandera estadounidense. El martes había prometido que Irán pagaría un "alto precio" por el asalto a la embajada en Bagdad.

 
La réplica iraní provino del ayatollah Jameneí, la autoridad suprema del país. "Una dura venganza está esperando a los criminales que tienen las manos manchadas con su sangre", dijo en referencia a Soleimani, considerado un mártir.

Por su parte, el ministro iraní de Exteriores, Mohamad Yavad Zarif, aseguró que hará que Estados Unidos rinda cuentas por el asesinato del jefe militar. "La malicia y la estupidez de las fuerzas terroristas estadounidenses al asesinar al general Soleimani, el héroe y comandante de la lucha contra el terrorismo y el extremismo, sin duda fortalecerá el árbol de la resistencia en la región y el mundo", dijo el canciller. 

El asesinato de Soleimani ya generó protestas contra Estados Unidos en Teherán y Bagdad y es probable que la tensión aumente. Ante esto, Washington pidió a sus ciudadanos que abandonen inmediatamente Irak y recomendó que lo hagan por vía aérea. Israel también ordenó medidas de seguridad extra en su territorio y en todas las embajadas del mundo.

El líder de Hazbollah, Hasan Nasrallah, llamó a las milicias chiítas a vengar el asesinato de Soleimani. También el grupo palestino Hamas condenó el ataque estadounidense.  


Un ejemplo de la escalada de tensión es que el clérigo chií iraquí Muqtada al Sadr, que se define como líder de la resistencia iraquí y no está alineado con Irán, llamó este viernes a reactivar su milicia, el  Ejército del Mahdi, el principal grupo insurgente que combatió contra la invasión estadounidense de 2003. Ese grupo estaba desactivado desde 2007.

El ataque de EEUU fue condenado por Rusia, el principal aliado de Irán. "Lo vemos como un paso aventurero que conducirá a un aumento de la tensión en toda la región", informó la Cancillería rusa en un comunicado. Además, el jefe del comité de Asuntos Internacionales del Senado ruso, Konstantín Kosachov, consideró que el episodio enterró las últimas esperanzas de salvar el pacto nuclear entre Irán y las grandes potencias, al que Washington renunció en 2018. "Irán puede acelerar la fabricación de armas nucleares incluso si no tenía intención de hacerlo", afirmó. 

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