Dictan sentencia al pediatra del Garrahan acusado de pedofilia

Policiales 06 de noviembre de 2019 Por
El médico está imputado por los delitos de "producción, tenencia y distribución de pornografía infantil" y en sus últimas palabras aseguró que "jamás vulneró el derecho de un niño".
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Mientras que la fiscalía y la querella pidieron 10 y 13 años de prisión, respectivamente, para el ex jefe de Reumatología e Inmunología del Hospital Garrahan, Ricardo Russo, por encontrarlo responsable de los delitos de "producción, tenencia y distribución de pornografía infantil", la justicia tendrá la misión de leer la sentencia en la jornada del miércoles a las 15.30.

En el marco de la jornada de alegatos de clausura del juicio oral que se le sigue al pediatra, el mismo al hacer uso de sus últimas palabras, dijo que "jamás" vulneró "el derecho de un niño". En tanto, el titular del Juzgado Penal, Contravencional y de Faltas N°6 que lleva adelante el debate, Gonzalo Segundo Rua, fijó la lectura de la sentencia para las 15.30.

Después de alegar durante casi una hora, la fiscal Daniela Dupuy, pidió 10 años de prisión e "inhabilitación perpetua para ejercer el cargo de médico" y que, en caso de ser condenado con pena de prisión, permanezca detenido en una cárcel común hasta que la condena quede firme.

La fiscal aseguró haber cumplido su "promesa" de demostrarle al tribunal que Russo "distribuyó 336 videos de explotación sexual infantil, que tenía con fines inequívocos de distribución de 964 fotos y 68 videos de menores de 13 años realizando actividades sexuales explícitas, y que produjo 5 sesiones fotográficas de niñas exhibiendo sus partes genitales".

Esos videos encontrados en sus computadores "muestran horas y horas de bebés y niños abusados en reiteradas oportunidades", dijo.

En su alegato la fiscal se preguntó si "¿hay algún límite?" para no pasar de "lo virtual a lo real" (del consumo, distribución y tenencia de imágenes al abuso propiamente dicho) y recordó que uno de los peritos psicólogos explicó que el coto lo ponen sólo "los frenos inhibitorios" del perpetrador.

"Dependemos, su señoría, nuestros hijos, o quienes se van a atender a un hospital público de los frenos inhibitorios del doctor: es alarmante", afirmó.

Respecto a las fotografías producidas en el consultorio, donde se pueden ver niñas acostadas en una camilla solamente con ropa interior que una mano masculina les descorre para dejar ver los genitales o las tomadas en la playa a niñas haciendo zoom en sus genitales cuando se cambiaban de ropa, la fiscal dijo que "bajo ningún punto de vista esas fotografías son las que saca un médico: son casi un abuso, violan todo protocolo".

Por su parte, la abogada querellante por el hospital Garrahan, Susana Ciruzzi, solicitó 13 años de prisión e inhabilitación perpetua para el pediatra Russo.

"Hemos visto y aprendido en este juicio el horror de la pornografía infantil que se asienta siempre en el abuso infantil", sostuvo.

A su turno, el abogado defensor Mario Izquierdo pidió la absolución de todos los delitos por "la inexistencia de los verbos típicos que requiere el artículo 128 del Código Penal: comercializare, divulgare, ofreciere, produjere y distribuyere" pornografía infantil y solicitó, además, que "en caso de que se le condene", permanezca en libertad hasta que la sentencia quede firme.

"Russo se pudo haber equivocado, consultado o tomado de una red accesible a todos, contenidos censurables que tenía en su computadora, pero que no compartió porque quiso: lo compartió el programa eMule" sin que él lo supiera, sostuvo el letrado.

Izquierdo insistió con que las cinco producciones fotográficas realizadas por el pediatra "tenían una finalidad médica" y que "Russo no tuvo ninguna víctima sino pacientes".

Además, aseguró que una madre que se ve en una de las fotografías del consultorio desvistiendo a su hija "tiene un concepto excelente de Russo", y quería testimoniar en el juicio pero no tuvo los medios para hacerlo.

En su alegato, el asesor tutelar Rodrigo Dellutri, apoyó las definiciones de la querella y la fiscalía y solicitó al magistrado "que tenga en cuenta que se ha superado un umbral de prueba necesario para acreditar la hipótesis de la Fiscalía y la querella".

Antes de dar por finalizada la audiencia, el acusado hizo uso de la palabra para decir "jamás vulneré el derecho de un niño", y que si le tomó fotos a sus pacientes era porque las "consideraba necesarias, pero siempre con el consentimiento y presencia de los padres".

Esas tomas no sólo lo ayudaron a él en su práctica diaria, sino también a sus "colegas de todo el país y del exterior que pudieron conocer enfermedades nuevas" con estos documentos.

Respecto de la distribución y material de pornografía infantil que se le atribuyen dijo: "Jamás quise divulgar ningún tipo de imagen y si esto ocurrió fue sin que yo pudiera haberlo advertido".

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