Balance del tercer año de gobierno de Mauricio Macri

Tu columna 13 de diciembre de 2018 Por Red Online
Por José Luís Gaitán
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El tercer año del gobierno de Mauricio Macri ha sido el peor de lo que va de su mandato, a la muy buena elección en 2017, que mostraba a un Cambiemos fuerte ganando en 12 de las 24 provincias (incluyendo los 5 distritos con mayor cantidad de electores: ciudad de Buenos Aires, provincia de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y Mendoza), le siguió un año cargado de conflictos y yerros en materia política y económica, que llevó prácticamente a diluir el triunfo que había sido considerado como un presagio para una reelección en 2019.

Las complicaciones (y errores) comenzaron rápido cuando, en diciembre, el mes históricamente más difícil en materia de conflictividad social, el gobierno impulsó y aprobó una ley de Reforma Previsional. Ese hito fue el primero de los que encontraron a Cambiemos en el centro de la escena en posición de debilidad y recibiendo críticas de la oposición e incluso tensionando las relaciones al interior de la propia alianza. Este último fue uno de los puntos característicos de estos 365 días: Elisa Carrió y la UCR presionaron e intentaron condicionar el accionar de un Poder Ejecutivo en el que no tienen peso.

El 2019 será recordado como el año de la megadevaluación. El 2 de enero, el dólar cotizaba a $18,74 (Fuente: Datos del Banco Central), el 28 de septiembre tocó su pico máximo al llegar a $41,87. Esta depreciación de la moneda de nuestro país, que comenzó a finales de abril, disparó la inflación a un número superior al 45%, provocó una perdida enorme del poder adquisitivo y empeoró todas la variables económicas. El gobierno debió recurrir a un préstamo del FMI y demostró una enorme impericia en materia política para poder afrontar la situación: la incapacidad de generar consensos, el momento de la renuncia de Caputo, la relación tirante entre lo que se conoce como el ala técnica (Peña, Dujovne) y el ala política (Frigerio, Monzó) son alguno de los muchos ejemplos.

El modelo económico que impulsó el gobierno nacional no solo ha fracasado sino que es insostenible en el tiempo en materia económica, política y social.

A pesar de esto, el Cambiemos termina el año con su mejor momento en comparación al transcurrir de 2018. La renegociación y ampliación del préstamo con el FMI, la aprobación del presupuesto 2019 con apoyo de algunos sectores de la oposición y la contención del dólar a partir de la designación de Sandleris como presidente del Banco Central fueron medidas importantes y a priori exitosas en función de sus objetivos. Además, hemos visto hace unos días lo que puede leerse como el primero (y uno de los principales que tendrá lugar) eventos de campaña para la reelección de Macri: el G20, que nos dejó la imagen del presidente llorando, rodeado de líderes mundiales, con el Teatro Colón gritando "¡Argentina! ¡Argentina!", una imagen que será, sin dudas, eje de campaña.

Teniendo en cuenta esto último, y aunque mucho se haya hablado y medido a otros dirigentes (Vidal y Rodríguez Larreta fundamentalmente), el candidato presidencial de Cambiemos será Mauricio Macri y a día de hoy, con la dispersión como principal característica de la oposición, Cambiemos continúa siendo la fuerza política con más chances de ganar el año próximo.

El final de diciembre, los conflictos paritarios del mes de marzo, recomposición o no de los sectores opositores y la profundización de la crisis económica serán los puntos neurálgicos que condicionarán el año venidero y las elecciones presidenciales.

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