La increíble transformación religiosa de Nino Dolce

Espectáculos 29 de agosto de 2018 Por
Hablar de Nino Dolce en televisión, hace unos años atrás, era sinónimo de escándalo. Después de ingresar al medio como el "cocinero hot", que a la medianoche preparaba recetas y tragos junto con mujeres desnudas a su lado, a las que cosificaba -hoy no se podría poner al aire- y ninguneaba, fue transformando su carrera, aunque sin un rumbo fijo.
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Pasó por el fallido programa Gran Hermano famosos, en donde se lo recuerda, entre otras cosas, por una escena en la que le da un cabezazo a la pared después de una fuerte discusión con Luis Vadalá (ex de Moria Casán) y Carlitos Nair. 

Después de varios años sin tener novedades de él, reapareció en el ciclo Confrontados (El nueve, a las 15) contando una nueva etapa de su vida. Bien diferente a lo que había mostrado hasta el momento: se volcó de lleno a la religión judía.

"Acá estoy, vivito y coleando", arrancó la nota. Y aclaró que ya no se llama Nino. "Rómulo es mi nombre, pero en el templo al que voy me llaman Noaj, en hebreo. Yo nací judío pero entré de lleno en el tema religioso en 2015. Algo se me despertó en el viaje que hice a Perú en 2010 donde estuve un año en un retiro espiritual con chamanes. Cuando llegué me di cuenta de que mis raíces estaban en el judaísmo. Me invitaron al templo Shalom y me explotó el ADN. 'Es acá', dije".

Después detalló cómo es un día en su nueva vida. "Mi rutina diaria: hago un rezo a la mañana y le agradezco a Dios por lo que tengo. También le pido perdón por las macanas que me he mandado, que son muchas y ese es el rato más largo. ¿Algunos errores? Tal vez estuve en el momento equivocado en el lugar justo. Y quedé marcado con una imagen que no es la que hubiese querido".

Luego, ante la consulta de la cronista, recordó que se hizo la circuncisión cuando se convirtió al judaísmo. "Me circuncidé hace un tiempo. Dolió un poquito y tenés que atravesar una abstinencia. pero todo bien", bromeó.

En relación a su cambio de vida, confesó que "Lo que más me costó sanar es el ego. El tema de la exposición te pone en un lugar… como una picadora de carne a la que uno se somete y es muy dificil salir. Se puede hacer un cambio y lograr que los medios no te manejen. Uno termina siendo un títere de los medios necesitan, y yo por mi parte me prestaba", reconoció.


Mirando al pasado, es consciente que hoy no podría hacer un programa similar al que mostraba en la medianoche, en el canal Venus. "No podría trabajar como antes porque a la mujer la veo desde otro lugar. Hoy no podría cocinar con chicas desnudas a mi lado".

"Mi misión es ser buen padre y utilizar el potencial que me dio Shem (Dios) para hacer el bien. Me queda la mitad de la vida para hacer las cosas bien. Me parece que donde hubo oscuridad siempre puede haber luz. Solo lo bueno y las bendiciones estarán conmigo durante todos los días de mi vida y habitarán la casa del eterno por los siglos de los siglos", cerró.

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