El kirchnerismo busca llegar a 25 votos en el Senado para impedir los pliegos de la Corte

Política 01 de marzo Por
LPO Acusan a Rosatti y Rosenkranz de haber aceptado ser nombrados en comisión. El jueves empiezan las audiencias.
ROSATI
El kirchnerismo busca llegar a 25 votos en el Senado para impedir los pliegos de la Corte
LPO Acusan a Rosatti y Rosenkranz de haber aceptado ser nombrados en comisión. El jueves empiezan las audiencias.

El kirchernerismo quiere impedir que Mauricio Macri nombre a Horacio Rosatti y Carlos Rosenkranz como jueces de la Corte Suprema y para eso se lanzó a la caza de votos, con la esperanza de llegar a 25 senadores dispuestos a votar en contra.

Con ese número en contra, Cambiemos no llegaría a los 48 votos necesarios para alcanzar los dos tercios de los votos, requisito indispensable para nombrar un juez de la Corte Suprema.

Para el grupo K, que en la última sesión provocó la primera votación dividida del bloque FpV en mucho tiempo, Rosatti y Rosenkranz no deben asumir porque aceptaron ser nombrados por decreto en diciembre.

Macri finalmente decidió enviar los pliegos, pero haberse prestado a esa jugada, para el kirchnerismo, es motivo suficiente para pedir otros candidatos. Además, consideran sin sentido que el bloque, aun teniendo amplia mayoría, no presione para nombrar al menos un juez.

Los gobernadores peronistas vienen dando señales de acompañar los pliegos, pero aún está por verse cuando senadores son capaces de juntar.

La última sesión dejó más dudas que certezas en cuanto a números. El FpV había garantizado la sanción de los embajadores, pero una moción de Virginia García, cuñada de Máximo Kirchner, terminó con 21 senadores votando en contra de Miguel Del Sel, 19 del FpV.

Si bien se supone que en ese grupo había muchos cercanos a los gobernadores, su rebeldía dejó más dudas que certezas sobre la autoridad de Miguel Pichetto, quien intentó votar rápido para disimular la grieta y sus propios pares se lo impidieron.

De hecho, una de las senadoras que votó en contra de su voluntad fue su coterránea Silvina García Larraburu.

El sub bloque K nació como rechazo a los despidos del Senado, con un comunicado que tuvo 15 firmas, aunque 3 de ellos se desentendieron luego.

Pero el grupo no se cerró ahí y en varias reuniones aparecieron nuevos díscolos que no firmaron aquel comunicado de verano, como la catamarqueña Inés Blas, la tucumana Beatriz Mirkin y la chubutense Nancy González y hasta dos miembros de la mesa chica, como la sanjuanina Marina Riofrío y el formoseño José Mayans. Ninguno parece contento con Macri.

¿Hasta donde pueden crecer la rebelión? Los encargados de puntear recalcan que del resto no todos responde a los gobernadores y entre los mandatarios hay muchos enojados, porque “les prometen obras públicas pero ni cumplen con las pautadas en los últimos dos presupuestos. Y con eso más de uno se confirma”, confió a LPO uno de los senadores K.

El legislador dice haber punteado 20 rebeldes capaces de poner los pliegos contra las cuerdas. "Todos los días se caen dos y suben dos. Pero después del discurso de Macri tan antikirchnerista, varios más lo pensarán", confió. 

La primera audiencia será el jueves pero sólo para Rosatti, quien tiene como carta de presentación haber sido ministro de Justicia de Néstor Kirchner. Pero quienes se definen como sus herederos no es un dato suficiente.

Menos chances de seducirlos tendrá Rosenkranz, que carga con el antecedente de haber sido abogado de Clarín, un pecado para los ultra kirchneristas. Su turno de explicar quién es y qué quiere es el martes.

Macri tiene un motivo para respirar tranquilo. En el resto de la oposición no hay síntomas de rebeldía que puedan hacer todo aún más difícil.

Fernando “Pino” Solanas no votará las leyes que permiten negociar con los fondos buitres, que requieren mayoría simple; pero no dio señales de hacer lo propio con los jueces. Lo mismo Jaime Linares, leal a Margarita Stolbizer.

Adolfo Rodríguez Saá y su interbloque de 7 es clave, como también los 3 que responde a Sergio Massa.

Tan relevante se hizo el puntano que hace un par de semanas llamó a Macri para pedirle los cargos de las Universidades de Villa Mercedes y Comechingones, dos triunfos legislativos suyos. Esteban Bullrich se los había dado a radicales, cercanos a jorge Ceballos. Macri le pidió que se las entregara a Rodríguez Saá. Lo necesita. 

Te puede interesar