Por amplia mayoría, el Senado convirtió en ley el acuerdo con los buitres

Política 31/03/2016 Por
La ley se aprobó con 54 votos y 16 en contra. Sólo el kirchnerismo duro lo rechazó.
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El Senado sancionó esta madrugada el acuerdo con los holdouts negociado por el Gobierno, por lo que ahora el gobierno de Macri quedó habilitado a emitir 12.500 millones de dólares para cancelar la deuda pendiente desde el default de 2001.

La ley obtuvo 54 votos contra 16 en contra, mucho más que lo previsto porque a último momento varios dudosos evitaron el costo de quedar enfrentados al Gobierno inútilmente.

Los únicos que sostuvieron su rechazo al proyecto fueron los kirchneristas duros, un grupo consolidado en enero para rechazar los despidos de Gabriela Michetti y que hoy dejó su huella en la sesión.

Ese núcleo lo componen las santacruceñas Virginia García y María Ester Labado, la mendocina Anabel Fernández Sagasti, el sanjuanino Ruperto Godoy, los chaqueños Eduardo Aguilar y María Pilatti Vergara, el puntano Daniel Pérsico, el neuquino Marcelo Fuentes, la santafesina María Sacum, la correntina Ana Almirón y las riojanas Teresa Luna e Hilda Aguirre.

Se sumaron los chubutenses Nancy González y Juan País, Juan Manuel Abal Medina y la rionegrina Silvina Garcia Larraburu, cercana a Miguel Pichetto.

El histórico jefe del FpV se sumó al grueso de su bancada y votó a favor por presión de los gobernadores peronistas, que fueron al Senado a respaldar el acuerdo con los holdouts, con la esperanza de poder emitir deuda para sanear sus provincias y concretar alguna obra pública.

La sesión fue seguida tras los cortinados por el ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat Gay, que se juega buena parte de su gestión en el éxito de este acuerdo con los holdouts.

“Era difícil lograr un acuerdo en mejores circunstancias”, confesó el radical Ángel Rozas en el cierre del debate. “Yo no estoy en contra de la deuda, porque es el camino para las obras de infraestructura. Diferente es si lo usan para los gastos corrientes”, aceptó el chaqueño.

“No es una nueva deuda. Lo que estamos haciendo es emitir bonos a 10 y 30 años para conseguir efectivo y tratar de resolver el tema de la deuda. No aumentarla. Es mucho más complejo para el país no acordar que acordar. La deuda se podía acelerar y viralizar”, advirtió Pichetto, para justificar su respaldo. 

"La Presidente cuando se fue nos dijo que tratemos de ayudar a gobernar. Y bueno, he recuperado la capacidad de pensar, reflexionar y decir lo que realmente pienso. Ya no estoy atado por las obligaciones que me determinaban el hecho de ser gobierno", se liberó el rionegrino. 

La sesión duró 13 horas, empezó con un tibia defensa de Julio Cobos y siguió con un duelo interno del FpV entre Labado y Rodolfo Urtubey, hermano del gobernador de Salta, qeu apoyó desde el inicio el acuerdo.

“No podemos negar nuestra capacidad de controlar”, la enfrento el salteño y consideró que los riesgos de nuevos juicios son “mínimos”.

El resto de los rebeldes no votaron en contra. Fernando Pino Solanas, ferviente opositor, no llegó a votar porque tuvo que viajar y Magdalena Odarda tuvo problemas de salud.

Los puntanos Adolfo Rodríguez Saá -durante su breve presidencia se proclamó el default que dura hasta hoy- y Liliana Negre de Alonso cuestionaron los contratos privilegiados de Paul Singer, exigieron tratar el proyecto que limita el endeudamiento pero ante la negativa, igual respaldaron el acuerdo con los buitres.

No fueron los únicos en decir una cosa y hacer otra: los formoseños José Mayans y Graciela De la Rosa repudiaron el acuerdo pero acompañaron, por presión de Gildo Insfrán. De la Rosa, curiosamente, no había apoyado en comisión.

La jujeña Liliana Fellner confesó que respaldaba el proyecto para que no la acusaran en su provincia de bloquear supuestas inversiones. El fueguino Julio Catalán Magni prefirió no darle más problemas a Rosana Bertone y se sumó al lote ganador, como la catamarqueña Inés Blas, presionada por Lucía Corpacci.

Con esta ley Macri debe definir cuando inicia el road show con los bancos elegidos -JP Morgan, HSBC y Citi entre otros-, para emitir los 12.500 millones de dólares autorizados y depositárselos a los holdouts que firmen el acuerdo. Una operación que ya disparó la polémica sobre las jugosas comisiones y costas legales que se pagarán.

El plazo que dio el juez Thomas Griesa es el 14 de abril pero un día antes la Corte de New York debe definir si levanta los embargos contra el país. Sólo si eso ocurre, Macri podrá ofrecer bonos a los holdouts interesados.

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