Con un Messi descollante Argentina derrotó a un pálido rival

Deportes 29 de marzo Por
En Córdoba y a estadio lleno, la Selección ganó 2-0 con un tanto de Mercado y otro de la 'Pulga', de penal. Mirá los tantos.

En medio de un griterío ensordecedor la historia comenzaría con todo. Di María robó la primera pelota del partido a los 5 segundos, Higuaín lo habilitó de cara al gol y el "Fideo" casi anota el primero de la noche. Banega, inmediatamente, no pudo con el rebote que había cedido el arquero Lampe. Un presagio de lo que pasaría luego. Una balanza siempre inclinada hacia el costado verde. Un ir constante e incesante.

Con absoluto dominio albiceleste, el balón siempre giró alrededor de Lionel Messi, quien generó las acciones más claras en sociedad con Higuaín, Banega, Rojo y Mercado. Atención a ese último nombre. Sí. El de Gabriel Mercado, quien marcó consecutivamente su segundo gol con la camiseta argentina. 

El lateral de River recibió de Higuaín en el área y empujó la redonda hacia la red prácticamente en soledad. Delirio. Más gritos. Alegría. Cantos. Más aliento. Los de Martino habían logrado después de 20 minutos intensos quebrar la resistencia de un elenco boliviano que llegó al país con un claro objetivo: defenderse. 

Messi y su tiro libre que fue bien rechazado por el golero rival. Arremetidas del mejor del mundo que por poco no llegaron a destino. La lesión de Di María, la entrada de Correa y su rápida armonía con el crack del Barcelona. Todo eso ocurrió hasta que Banega decidió desmayarse en el área adversaria para que el venezolano Valenzuela comprara y pitara un dudoso y mucho más que dudoso tiro penal para Argentina. 

Fue Messi, claro. E infló la red, claro. Dos a cero. Fue el festejo número 50 de "La Pulga" con la Selección mayor, dato que se celebró en todos los rincones del estadio. 

Casi finalizando la primera etapa lo tuvo Higuaín en la medialuna. Su disparo (previo jugadón de Messi) se fue cerca. Otro tiro libre, otra vez Messi, otra vez bien Lampe, el único jugador rescatable del combinado visitante. 

El período de cierre no sería muy distinto. Monopolio total del balón y supremacía rioplatense desde el minuto inicial. Messi tuvo la suya de cabeza y otra tras una gran apilada por derecha que despertó nuevos aplausos en las populares. Es que el día entero fue a pedir de Argentina. 

El anfitrión reguló cuando quiso, generó cuando quiso y fue midiendo a su timorato oponente, que rara vez pasó el círculo central con ideas ambiciosas. 

Agüero entró por Higuaín (muy buen juego) para oxigenar los avances locales. El planteo táctico de Martino se mantuvo con el 4-3-3 del comienzo. "La Verde" nunca cambió el suyo, un 5-4-1 cerrado y pobre. Augusto Fernández ingresaría por un extenuado Ever Banega, de interesante noche. 

Y de repente no hubo tiempo para más. Y así se fue el encuentro. Con una nueva victoria del seleccionado argentino sobre su par boliviano. La vigésimoquinta vez que lo derrota en 35 cruces. 

Messi y compañía hicieron lo que tenían que hacer y ahora están en zona de clasificación al Mundial de Rusia 2018 justo antes de poner la cabeza en la Copa América Centenario. 

Como en 2012 ante Paraguay, Córdoba se dio otro gustazo. 

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