Quiénes son los grandes jugadores en la guerra por las autopistas

Política 07 de febrero de 2018 Por
La suba de tasa de los bonos del Tesoro impactó en el negocio que se disputan poderosos jugadores locales y del exterior.

La fuerte suba de la tasa de los bonos del Tesoro de Estados Unidos a diez años, le metió un ruido inesperado a la primera licitación de obra pública mediante el Programa de Participación Público Privado (PPP) el polémico sistema al que apeló el macrismo para tercerizar en privados el financiamiento de las obras.

El próximo 3 de abril se abrirán los sobres de la primer experiencia, que consta de seis corredores de autopistas que licitó el Ministerio de Transporte que conduce Guillermo Dietrich, el que más avanzó en este sistema.

Las obras tendrán un costo promedio de 270 millones de dólares y los consorcios privados interesados en realizarlas deben atar una propuesta constructiva al financiamiento.

Se trata básicamente de una operación financiera a la que se suma un operador constructivo. La clave del negocio está en los plazos y la tasa que se pagará por el financiamiento y por eso el diseño del programa estuvo a cargo del equipo del ministro de Finanzas, Luis Caputo.

El negocio de los PPP es básicamente financiero y la tasa que se pague es la que finalmente marcará el nivel de ganancias o hasta quiebra de los participantes. LPO pudo confirmar de dos interesados que la suba de la tasa del los bonos del Tesoro, preocupó.

LPO pudo confirmar de dos interesados en el proceso que la reciente suba de tasas de EEUU, que encarece el proceso, no lo detiene pero le "mete ruido" según comentó una de las fuentes. "La Argentina no se queda sin acceso al financiamiento, sigue habiendo mucho interés, pero si es verdad que se vuelve más caro", agregó la fuente.

La tasa de referencia del bono del Tesoro a diez años comenzó un fuerte camino alcista luego que al dejar su cargo la semana pasada la titular de la FED, Janet Yellen, pronosticara que habrá tres subas de tasas y no descartó que su sucesor Jerome Powell decidiera una cuarta suba porque la inflación en Estados Unidos iba a ser mayor a lo esperada, en parte por la suba del previo del barril del petróleo.

Así, la tasa de esos bonos pasó del 2,58% en el que se ubicaba el 1 de enero a 2,79% el 6 de febrero, luego de llegar a 2,84% la semana pasada. Para tener una idea de la magnitud del deslizamiento basta recordar que en enero de 2017 la tasa estaba en 2,43%. O sea, en todo el 2017 subió 15 puntos básicos y en enero de este año subió 26 puntos.

Esa tasa se utiliza de base para calcular el costo del endeudamiento en el mundo: de manera que hoy Argentina paga tras la suba un 2,79% más que el riesgo país que hoy es de 396 puntos, lo que arroja un 6,75%. En proyectos privados sin una garantía soberana clara como será el PPP argentino ese costo de financiamiento será incluso mayor, lo que, en la medida que sube, adelgaza mucho la rentabilidad de las iniciativas.

Para decirlo claro: El lugar en el que se ubique la tasa de referencia marcará la diferencia entre un gran negocio y uno ruinoso. Con el riesgo latente de un default futuro que deba ser absorbido por el Estado, como acaba de pasar nada menos que en el Reino Unido donde se creó el sistema, ante el colapso de la mega constructora Carillion y en menor medida en España.

Los jugadores interesados:

Pese a sus riesgos, el sistema que garantiza repagos a diez años y concede además la operación del peaje y los mantenimientos de las futuras autovías despertó un enorme interés en el mercado.

El presidente Macri visita junto a Paolo Rocca la nueva planta en Houston de Tenaris.
Los jugadores que se descuenta quedarán mejor parados en la licitación son los grandes de la obra pública encabezados por Techint y Roggio, seguidos por el mendocino Cartellone y Mindlin que ahora se suma al lote con su adquirida Iecsa, la firma que le compró al primo del presidente, Angelo Calcaterra. "Tienen la espalda y los antecedentes como para presentar una oferta muy competitiva", reconocían sus competidores.


Luego en el plano internacional se habla de la española Abertis, que protagoniza en Europa una de las peleas empresarias más vibrantes luego que lanzara una OPA que abrió una disputa por el control de la compañía entre ACS del presidente del Real Madrid, Florentino Pérez y la italiana Atlantia. Ambos conglomerados gestionan una gran cantidad de autopistas europeas.

En España el sistema para construir autopistas que Dietrich plantea como una panacea viene de dar la vuelta y obligó a Rajoy a estatizar corredores y transferir al Estado pérdidas privadas por unos u$s 2.500 millones. Entre las fallidas aparece Abertis, acaso por eso una de las pocas empresas europeas que en la gira del ministro manifestó interés en participar del proceso argentino.

También se suma a la compulsa la coreana Hyundai, como reveló en exclusiva LPO, que además de su interés por construir el nuevo puente Santa Fe-Paraná, quiere competir por uno de los seis corredores viales licitados en la primer etapa, en un consorcio junto a las argentinas Stoneway -controlante de Aracucaria Energy- y Supercemento.

Otro de los nuevos jugadores del sector energético que se suma a la pelea es Santos Urribelarrea, que con su firma MSU está estructurando el financiamiento junto a los bancos Galicia, JP Morgan, el chino ICBC y probablemente el HSBC. La idea de Uribelarrea es sumar un fondo que aporte capital y asociarse con una constructora argentina.

También se habla de la participación de un consorcio integrado por Panedille, Helport y la constructora del conurbano Eleprint. Así como la posible presentación de la italiana Gastaldi.

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