"Funes sí, negocios no", el grito para Ejecutivo y Concejo

Provinciales 03/03/2016 Por
Unas 250 personas se manifestaron en la apertura de sesiones, Reclamos de todo tipo al intendente y los ediles. La sesión se suspendió "por disturbios".
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La sesión número 977 del Concejo Municipal, la primera del 2016, terminó con una escandalosa protesta de alrededor de 250 vecinos, quienes se encontraron cara a cara con el intendente Diego León Barreto y con los concejales y les reprocharon largamente las urbanizaciones aprobadas en la última sesión del 2015.

La apertura de las sesiones ordinarias del 2016 estaba convocada para las 19 de ayer. León Barreto arribó al recinto  bien temprano, cuando faltaban 19 minutos para el inicio de la convocatoria. Allí lo esperaban algunos de sus colaboradores, unos veinte vecinos y los ediles Juan Ignacio Rímini, Anita Martelli, Juan Miguez, Luis Dolce y el presidente del cuerpo legislativo, Carlos Olmedo. El único que faltaba, el edil Roly Santacroce, se presentó cuando la sesión estaba por comenzar.

18.57, tres minutos antes de lo previsto, Olmedo abrió la sesión, le dio la bienvenida al intendente y dio paso a la entonación de las estrofas del himno. El edificio legislativo estaba abarrotado en su interior, con unas treinta personas mirando la escena, y alrededor de cincuenta en el exterior, aunque este número iba a ir en aumento incesante. 19.03 comenzó el discurso de Barreto, quien leyó su texto, habló de la herencia recibida, repasó la tarea de las distintas áreas municipales y anunció obras de pavimentación y gas natural. Diecisiete minutos duró.

23 minutos pasadas las 19, luego de abrazarse con Olmedo, Barreto salió del Concejo. Al salir, fue bañado con un cantito corto pero conciso: "Funes sí, negocios no". El panorama había cambiado radicalmente: alrededor de 250 personas los esperaban con pancartas, panfletos, y muchos reclamos. ¿En qué consistían los reclamos? La polémica aprobación de los tres proyectos inmobiliarios en la última sesión de 2015 y el pedido de derogación de los mismos, aunque también las últimas inundaciones y los despidos ¿Quiénes estaban presentes? Vecinos, militantes de agrupaciones como el Colectivo Funense, la UP y el Movimiento Evita, miembros de la Junta de Vecinales y los ex ediles Eduardo Casim y Mauro Miguez, entre otros.

Los reclamos fueron encabezados por los vecinos, quienes abuchearon y silbaron al líder del PRO funense, que intentaba hablar con cada vecino que lo enfrentaba. En el tumulto, el intendente invitaba a todo con el que hablar a la Municipalidad y pedí a la vez "una oportunidad para gobernar".

Cuando el intendente se retiró, les llegó el turno a los concejales. A algunos de ellos, en realidad. Apenas culminó el escrache a Barreto, intentaron continuar con la sesión, pero fueron reclamados por la movilización. Un triunvirato conformado por Dolce, Olmedo y Santacroce, salió a dar la cara, pero fue abucheados al igual que Barreto. Se escucharon cosas como "Roly, nosotros te votamos por el proyecto, por Cristina, y nos defraudaste", o dos vecinas que encararon a Olmedo y a Dolce: "Ustedes nacieron acá, los conocemos de chiquitos, ¿qué hicieron?". Incluso los vecinos llegaron a pedir que se dirima la cuestión con un “plebiscito”.

Mientras este triunvirato enfrentaba los reproches en el exterior, en el interior del Concejo los ánimos iban de un extremo al otro: Ana Martelli (FPCyS) charlaba con algunos pocos vecinos sobre los mismos reclamos de manera pacífica, el ex intendente Juan Míguez (FPV) no se movió de su banca durante toda la noche, ni siquiera cuando los gritos fueron dirigidos específicamente a él y Juan Ignacio Rímini (FPCyS) gozaba del privilegio de ser el único edil en no votar los dichosos proyectos, mirando la situación casi como un espectador de lujo.

Minutos antes de las 20, Olmedo ingresó al edificio legislativo junto con Santacroce. Allí recibió el consuelo de Juan Míguez ("vos no te mereces que te digan tantas barbaridades, no ves que dicen cualquier cosa") y se encerró en el despacho de presidencia con el bloque del FPV para decidir el destino de la sesión. "La sesión está suspendida por disturbios", informó luego el propio concejal del PRO y presidente del cuerpo legislativo.

Olmedo, Dolce y Santacroce volvieron a enfrentarse con los vecinos, que habían disminuido en número, pero no en reclamos. Al final, promediando las 21, se empezaron apaciguar los ánimos de una tarde-noche caldeada, turbulenta, una tarde-noche que seguramente traerá mucha tela para cortar

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