Asado político entre Insaurralde y Máximo: articulación para el 2018 y unidad de acción

Política 05 de enero Por
El intendente de Lomas y el Diputado Nacional cenaron anoche, horas después de la foto entre Menéndez y Massa. Hablaron largo y diagramaron un esquema de búsqueda de la unidad.
maximoinsaurralde

El joven 2018 comienza a mostrar los movimientos tradicionales que el peronismo despliega sobre el escenario del acalorado verano. A la foto de la reunión entre el presidente del PJ bonaerense, Gustavo “Tano” Menéndez y Sergio Massa ayer en la casa que tiene el tigrense en Pinamar, se suma la cena que concretaron ayer el intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde y el Diputado Nacional, Máximo Kirchner.

Alejados de los flashes o de las postales en Twitter, Máximo e Insaurralde –junto al nacional Rodrigo “Rodro” Rodríguez y el diputado bonaerense Federico Otermín- comieron asado este jueves por la noche el quincho del Parque de Lomas, lugar donde ya se gestaron grandes cumbres del peronismo en los últimos tiempos. El referente de La Cámpora ya concretó conclaves con el lomense anteriormente y ese lugar el 2017 fue el elegido para que Cristina congregue a los alcaldes de cara a su lanzamiento como candidata.

“Martín y Máximo vienen hablando bastante durante el año y en diciembre en particular”, aseguraron desde la tierra lomense. Según pudo saberse, la charla de los comensales giró sobre tres ejes fundamentales: la articulación entre el PJ y Unidad Ciudadana en la Provincia de Buenos Aires; unidad en acción, con una juntada masiva de firmas contra la reforma previsional, como nuevas acciones en conjunto y el armado de reuniones entre equipos técnicos de los intendentes y UC para trabajar en conjunto.

Al terminar el asado, hubo una larga sobremesa con mucho café. Según reconstruir el ambiente siempre fue ameno y no hubo pase de facturas o chicanas sobre el escenario de votación de los bloques en la Legislatura bonaerense, sobre todo en la polémica reforma de la edad jubilatoria del Bapro, donde autodenominado “bloque de los intendentes”, dio el quórum a Cambiemos para aprobar la norma con votos propios.

En efecto, desde ambos sectores destacan que lo destacable del encuentro es que Máximo e Insaurralde con la reunión “confirmaron que van a estar juntos de cara al 2019”. “Siempre que se juntaron ellos dos pasaron cosas luego”, deslizaron. Cabe recordar, que el 2017 el acercamiento de ambos fue clave para el apoyo de los intendentes a la candidatura de Cristina.

Por otro lado, más allá de la búsqueda de “unidad de acción”, en el cónclave se entendió que “hay distintos tipos de hacer oposición” y que el PJ o Unidad Ciudadana entienden “la heterogeneidad del espacio”. Desde el 2015, los intendentes, sobre todo los del Conurbano, hacen énfasis en que “no es lo mismo la posición de los intendentes de alguien que no tiene la responsabilidad de gobernar”.

El 2018 será un año de un nuevo reacomodamiento para el peronismo. Si bien en la Legislatura bonaerense hay dos bloques en ambas cámaras, que incluso accionaron distinto en temas sensibles, la supervivencia del peronismo/kirchnerismo depende de la tan mentada unidad que se busca desde el “Huracán Vidal” del 2015.

Más allá de un síndrome derrotista en gran parte del peronismo de cara al 2019, los trazados estratégicos muestran que la división del PJ no solo sería funcional a las proyecciones de reelección de Mauricio Macri y María Eugenia Vidal, sino que atentaría contra la propia existencia del peronismo.

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