Cada vez más jubilados dejan de tomar los remedios

Nacionales 03 de septiembre Por
A nueve meses de haber modificado los requisitos para los descuentos del 100%, el subsidio social que recibían 1,6 millón de abuelos afiliados se cortó de forma abrupta para el 80%, de los cuales se estima que el 39% abandonó el tratamiento y ya no toma su medicación. Ante la duda, PAMI quitó el beneficio a los mayores que no cumplen los requisitos. Para reclamar, hay que realizar un engorroso trámite y esperar a que una asistente social finalmente audite si corresponde o no.
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Pasaron casi nueve meses desde que el PAMI se propuso resolver las irregularidades que podía presentar el sistema de cobertura al 100% del costo de los remedios ambulatorios o crónicos que consumen sus pacientes.

El subsidio social que recibía 1,6 millón de jubilados afiliados se cortó de forma abrupta para el 80%, de los cuales se estima que el 39% abandonó el tratamiento y ya no toma su medicación. “Es humillante que los jubilados deban demostrar pobreza para recuperar un derecho”, aseguró a “Crónica” Christian D’Alessandro, abogado previsional y especialista en adultos mayores, sobre la medida que tomó en enero último el PAMI que conduce Carlos Regazzoni.

En vez de auditar primero cada caso y cortar el servicio a quien corresponda después, el PAMI tomó el camino inverso y con una resolución cortó la cobertura a casi todos los jubilados que accedían a los remedios con el 100% de descuento, porque no cumplen con ciertos requisitos (ver abajo a la derecha).

La primera consecuencia es que “muchos jubilados están dejando de realizar los tratamientos o compran menos cantidad de los remedios que necesitan. Algunos los toman un día sí y otro no”, contó quien es también director del Instituto de las Personas Mayores, del Colegio de Abogados de Morón.

“Lo vemos todos los días, los jubilados están acudiendo a las familias para comprar la medicación”, continuó. De hecho, un reciente estudio reveló que el 39% de los jubilados nacionales que perdió el beneficio total sobre los remedios dejó de adquirirlos. Entre los que siguen comprando, el 69% sólo se lleva algunos de los recetados y apenas el 31% continúa adquiriendo todas las drogas.

El dato surge de un sondeo realizado este mes por el Colegio de Farmacéuticos de la provincia de Córdoba. Los centros de jubilados perciben la misma realidad. “El estudio expresa lo que ocurre a nivel general en todo el país”, sostuvo el especialista. Para colmo de males, se calcula que los remedios más necesarios o de consumo masivo subieron su precio muy por encima de la inflación, en algunos casos hasta el 132%, con picos que llegaron a 236%. Surge de la comparación entre 2015 y 2016 y “como resultado de la desregulación de los precios que fijan los laboratorios. Antes necesitaban la autorización de la Secretaría de Comercio”, explicó D’Alessandro.

Por eso, en los primeros meses del año muchos jubilados debieron presentarse a realizar el trámite para recuperar la quita del beneficio.


Tres meses para definir

“Las largas colas en las dependencias de Anses y del PAMI demuestran el maltrato”, resaltó el abogado. Es que el trámite tiene varios pasos y no se define en el día que el jubilado se acerca a la oficina de atención.

El afiliado de PAMI debe presentar una Vía de Excepción y llenar una declaración jurada, en la cual “demuestra su pobreza”. Una vez completados esos pasos, hay que esperar a que una asistente social se dirija al domicilio del afiliado y constate la declaración. “Están tardando entre dos y tres meses en hacer la supervisión y mientras tanto el jubilado se queda sin el descuento”, afirmó.

En los primeros meses de aplicación y ante la masividad de los reclamos, el secretario general técnico-médico del PAMI, Rafael Zamora, prometió: “Vamos a tener en cuenta casos en los que, por ejemplo, la familia está haciendo un esfuerzo para pagarle una prepaga o de personas que tengan autos de poco valor”.

“Esos son los dos condicionantes más injustos”, opinó D’Alessandro, que consideró que deberían quitarse de forma automática. Para el experto, si bien “este es un problema estructural y no es de ahora, la nueva gestión lo profundizó. Al reducir presupuesto, lo único que queda pensar es que hay una intención de desmantelar el PAMI”.

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