¿Nuestra Angelina Jolie? Natalia Oreiro viajó a Kenia y se fotografió con la comunidad

Espectáculos 02/08/2017 Por
La actriz visitó Kenia para conocer de cerca y compartir cómo viven las niñas, niños y adolescentes de las zonas más afectadas.
ANGA

Natalia Oreiro visitó Kenia invitada como Embajadora de UNICEF, en el marco de Un Sol para los Chicos, para conocer de cerca y compartir cómo viven las niñas, niños y adolescentes de las zonas más afectadas por la sequía y la desnutrición.

Los conflictos, la inestabilidad, la falta de lluvias y el acceso restringido para las organizaciones humanitarias constituyen una grave amenaza para los niños y sus familias.

Esta sequía -la peor en 35 años- está aumentando la vulnerabilidad de los niños en toda la región, y pone las vidas y los medios de subsistencia de millones de personas en peligro.

"Cuando llegué a Turkana, al norte de Kenia, las mujeres de la comunidad me recibieron con una canción, juntas cantamos, bailamos y nos abrazamos. Me senté con ellas y lo primero que hicieron fue trenzar mi cabello. Pude conocer a sus hijos y entender lo que implica la sequía, no tener acceso al agua ni a los alimentos", comparte Natalia. 

UNICEF junto a sus aliados, instalan clínicas móviles para prevenir y tratar a las chicas y chicos que sufren desnutrición severa aguda. Natalia Oreiro, Embajadora de Buenos Voluntad de UNICEF, conoció a las mujeres que asisten a la clínica móvil, pesó y midió a sus bebés. También interactuó con los voluntarios y trabajadores comunitarios, y entregó alimento terapéutico, una pasta con alto valor proteico realizada a base de maní, que se usa para tratar la desnutrición.

"Me moviliza profundamente el compromiso del equipo de UNICEF por llegar hasta el último niño. También el esfuerzo de las madres que no tienen nada, más que una libreta donde registran, mes a mes, el peso y la altura de sus hijos y así monitorean su nutrición", agrega Natalia.

Obtener agua es una actividad ardua y cotidiana en la vida de las familias. Luego de recorrer muchos kilómetros, Natalia finalmente llegó a los puntos de acceso al agua segura en el subcondado de Loima, Turkana, donde las familias extraen para poder subsistir.

"Tras horas de viaje en avión, avioneta, camioneta y a pie, pudimos llegar a un punto de agua donde las comunidades rurales de Turkana se abastecen. Nuestro recorrido no se compara con el de las mujeres, hombres y hasta niños que recorren diariamente hasta 20 kilómetros para buscar el agua", comenta Natalia. 

"Lo más conmovedor del recorrido fue la visita al Hospital de Referencia del Condado de Lodwar. Allí atienden a los chicos con casos más graves de desnutrición. Las condiciones son muy precarias, sin embargo los equipos hacen todo lo humanamente posible para salvar la vida de los niños", agrega con emoción Natalia.

Ella fue testigo de los esfuerzos que realiza UNICEF y la comunidad para brindar contención a las familias de la región. UNICEF en Kenia apoya la capacitación del personal en atención obstétrica y neonatal de emergencia básica y provee suministros, equipos e infraestructura, entre otras acciones e iniciativas.

"Conocí a muchos niños, pero recuerdo particularmente a un chiquito al que pesé y medí, tenía 3 años y pesaba lo mismo que un bebé de 1 año. UNICEF está haciendo todo lo posible: suministrando alimentos, cavando pozos para encontrar agua y apoyando a los hospitales y comunidades locales, pero necesitamos hacer mucho más", agrega Natalia convencida que ayudar es una responsabilidad de todos.

Las palabras y los recuerdos de un viaje que concluye pugnan por salir. "Como mujer y madre no puedo soportar ver este sufrimiento. No sólo se necesita el compromiso de la comunidad internacional, sino de toda la sociedad que tiene que empoderarse y movilizarse para que cada niño pueda vivir una vida digna, más allá del lugar donde haya nacido.", dice Natalia Oreiro.

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